Bajó el río Iguazú y el acceso a las cataratas volvió a la normalidad

El caudal en los saltos entró en bajante, luego de una jornada que obligó al cierre del acceso a los turistas por precaución.
El caudal del río Iguazú entró ayer en bajante luego de que el nivel de agua quedara al límite de las pasarelas en Garganta del Diablo, por lo que se pudo realizar el paseo normalmente.

Ayer por la mañana la altura del río en el puerto de Andresito era de 2,85 metros en bajante, un contraste nada parecido al jueves cuando el río llegó a medir 4,20 metros en horas del mediodía.

El caudal de agua que llegó a las cataratas ayer fue en promedio de 4 mil metros cúbicos por segundo, también en baja, aunque la previsión es inestable porque el nivel que llega a los saltos depende del desecho de agua que realicen, principalmente, las últimas dos represas brasileñas instaladas sobre el río Iguazú más cercanas al Parque Nacional Iguazú (Caxias y Capanema).

El acceso a Garganta del Diablo permaneció habilitado durante todo el día porque no representaba gravedad para el sistema de pasarelas el caudal de agua que se registró.

La isla San Martín sí continuó clausurada y la gran aventura por el río se realizó en un mismo recorrido de ida y vuelta por cuestiones de seguridad a los turistas.

La represa hidroeléctrica más cercana a los saltos es la Caxias a aproximadamente unos 100 kilómetros del Parque pero más cercana aún, está el Puesto Hidrométrico Capanema, ambas marcaban una bajante en el nivel de agua; aunque inconstante.

Discusión de criterios

El cierre de Garganta del Diablo fue muy discutido entre guías, guardaparques y empresa concesionaria del área de cataratas.

Las opiniones estaban divididas acerca del parámetro para cerrar el balcón de Garganta durante la mañana del jueves.

Incluso se realizó una asamblea en la intendencia del PNI entre los trabajadores del área.

Para los guías, el hecho de que el agua choque contra los postes de hierro ya representaba un peligro para el turista, en cambio para la empresa, el alerta comienza a partir de los 8 milímetros cúbicos por segundo, medida a la que llegó ayer el río.

Algunos guardaparques, incluso, se opusieron a la reapertura del acceso al balcón de la Garganta del Diablo, pero se decidió la clausura a partir de los 10 mil metros cúbicos por segundo.

Desde el Centro de Operaciones cataratas, del PNI, se mantiene un constante monitoreo del agua que desechan las represas brasileñas.

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