Baja el Paraná pero el peligro se incrementa

A pesar que el nivel del río Paraná ya se encuentra por debajo de su nivel de alerta, indicaron desde la Cruz Roja que el riego todavía está latente, dado que el barro y la basura que se acumuló en la playa se transforma en un peligro para toda la población ribereña.
Los pobladores de los barrios afectados lentamente comienzan a ver la normalidad en sus zonas, pero el riesgo permanecerá durante varios días más.

En contacto con EL LIBERTADOR, el responsable del área de Desastre de la Cruz Roja local, José Tannuri indicó que "el barro que se ha acumulado circundante a las viviendas es hoy el riesgo mayor, a lo que se suma la basura acumulada sobre las playas".

Según Tannuri habrá que trabajar sobre la concientización de los riesgos que implica la bajante del río, ya que las infecciones son muy probables y también los accidentes domésticos a los que se suman la importante cantidad de roedores y animales de fauna salvaje que se encuentra en cercanías de las casas.

Hasta el momento son más de setenta las familias que se encuentran todavía en calidad de autoevacuados, sin embargo esperan que continúe el escurrimiento de las aguas para poder regresar a sus hogares.

Por el momento quienes se habían autoevacuado, permanecían en los patios linderos a los de sus casas viviendo en improvisados ranchos de chapa de cartón.

Los barrios más afectados fueron los de la zona sur, sobre todo el sector productivo de los ladrilleros quienes por la emergencia cobrarán un subsidio de trescientos pesos en los próximos días.

Según estimaciones hechas desde la Prefectura Naval se espera que para el quince de noviembre se registre una nueva onda de creciente, por lo que el agua volvería a subir. Estiman que será fluctuante el comportamiento del Paraná en los próximos meses.

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