Baja a la mitad la producción de fruta de carozo en Mendoza

Baja a la mitad la producción de fruta de carozo en Mendoza
Las heladas y el viento Zonda diezmaron las zonas productivas. Como hay menos oferta, los precios repuntaron hasta 367%.
Por segundo año consecutivo la temporada de la fruta de carozo en Mendoza será atípica. En esta ocasión, los referentes del sector estiman importantes subas de precios en el mercado local como resultado de que las contingencias climáticas han implicado pérdidas significativas de la oferta, justo cuando la demanda muestra signos de recuperación.

Una situación opuesta a lo que acontecía hace un año atrás, cuando una abultada producción se combinaba con un mercado paralizado por los efectos de la crisis financiera internacional, que por cierto dejaba a estos productos prácticamente sin valor.

"La cosecha de fruta de carozo en la provincia, sobre todo para las variedades más tempranas del Sur y Este de la provincia, deben ser un 50% menor a la de una temporada normal", disparó Juan Riveira de la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Mendoza (Aspeff).

Por su parte, Claudia Escartín de Frutas Escartín de General Alvear, señaló caídas más contundentes: "En el Sur la producción de frutas de carozo es entre 20% y 25% la de una cosecha normal".

Puntualmente, los volúmenes de cereza se redujeron 65% respecto a la campaña pasada, según los datos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR). En tanto que, según estiman algunos referentes del mercado, para esta campaña el damasco habría sufrido pérdidas no menores a 70% los de una temporada normal, mientras que las contracciones en las variedades tempranas de ciruela y durazno podrían rondar entre 50% y 60%.

Precios en alza

Ante este panorama, Raúl Millán, subsecretario de Programación Agroalimentaria de la Provincia señaló: "Por la escasez local de fruta de carozo estimo que se pagarán precios buenos, aunque hay que esperar, ya que es el inicio de la temporada", advirtió.

Lo que se constituye en una paradoja si se tiene en cuenta que en la campaña pasada la fruta abundaba y los productores la arrojaban a las rutas en reclamo de mayores precios. En esta oportunidad los productores damnificados por el clima son los que más ayuda requerirán.

Según la Red Provincial de Precios Pagados al Productor que releva el IDR (en finca o callejón, con cosecha incluída y sin IVA) para la segunda quincena de noviembre, la cereza para consumo en fresco "bing" alcanzó una cotización promedio de $ 8,25 el kilo, que a un año implica un alza del 65%.

El damasco se pagó en el Sur de la provincia a $ 1,83 el kilo, $ 1,90 en el centro y $ 2,20 en el noreste. Para el primer y segundo caso significaron alzas de 286% y 121% respecto al año pasado.

Los primeros registros de ciruela "red beaut" para fresco rondaron para este periodo los $ 1,93 el kilo y representaron una suba del 176% anual. En tanto que el kilo de duraznos se comercializó para consumo entre los $ 1,70 y $ 2,33, con incrementos anuales de entre 209% y 367%, respectivamente.

Mayores calibres

Vale destacar que los frutales que han superado las adversidades climatológicas han logrado al inicio de esta temporada, por la menor carga de los árboles, mayores calibres que el año pasado. Este ha sido el caso de los productores de damasco, quienes han destinado prácticamente toda su producción al mercado en fresco, cuando tradicionalmente su principal destino ha sido la industria elaboradora de pulpas.

Más allá de los contundentes precios actuales para la fruta, en el mercado hay expectativas de que se reduzcan con el correr de los días. Aunque referentes oficiales advierten que de todas maneras los valores que regirán en el mercado superarán en un 100% a los del año pasado.

En este sentido, Riveira con optimismo dijo que "hay expectativas de buenos precios para el productor por la demanda sostenida en el mercado interno y externo". Esto principalmente por las ventas en el mercado central de Buenos Aires, en el norte del país y las compras de los empacadores para exportar.

Sin embargo, hay incertidumbre respecto a lo que ocurrirá con la elaboración en las industrias. Al respecto, una pulpera reconocida de Mendoza advirtió a este diario que "como China, que es el principal productor y exportador de pulpas, las ofrece a un precio sumamente competitivo, será poco lo que elaboren las industrias locales, además de que éstas cuentan con stocks", agregó.

En tanto que Millán advirtió que "ante la escasez de fruta y por los precios elevados es difícil que las pulperas locales decidan elaborar, excepto para el caso del durazno". En este caso, hay mayores expectativas en cuanto a los volúmenes de producción, ya que recién en enero se cosecha el grueso, que son las variedades más tardías y que tiene como destino principal la comercialización para la industria.

Por su parte, Daniel Camacho, referente de las frutas desecadas, dijo que "las expectativas son buenas ya que los mercados internacionales se están reactivando, aunque los precios los definirá Chile, que es nuestro principal competidor".

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