Por la baja del río, hay escasez de combustibles pero viene por tierra

Hace unos días el cauce del Paraná bajó más de lo habitual y las barcazas no pueden llegar a Puerto Vilelas de donde se abastecen las estaciones de servicio de YPF y Shell. Deben ir a Santa Fe y Buenos Aires y llegar a Corrientes por ruta.
Antes de fin de año, se produjo una baja del cauce del Río Paraná que afectó la normal provisión de combustibles en las estaciones de servicio correntinas. Desde entonces, los tambores deben llegar por tierra desde otros depósitos y la demora acarrea inconvenientes en las playas locales.

“Hace un par de semanas que venía bajando el río, pero en los últimos días se agravó la situación”, dijo a “época” Frank Ercolani, miembro de la Cámara de Empresarios de Estaciones de Servicio de Corrientes.

Con el río bajo, las barcazas que trasladan el producto hacia las expendedoras no pueden surcar el tramo del Paraná que necesitan atravesar para llegar a Puerto Vilelas (Chaco), depósito del que se abastecen las estaciones correntinas de YPF y Shell.

“Entonces tienen que ir a Santa Fe y Buenos Aires y desde ahí traer por tierra la provisión”, explicó a este medio el presidente de Asociación de Propietarios de Estaciones de servicio de Corrientes, Carlos Gold.

Por la vía terrestre, los tambores de combustible son trasladados en camiones que deben recorrer más que si llegara por río. “Es más lento el circuito. Deben viajar unos mil kilómetros (de Buenos Aires a Corrientes). Tardan dos días, uno para ir y otro para volver”, explicó Ercolani.

“No es lo mismo por río que por tierra”, coincidió Gold y aseguró que ello “demora la periodicidad de entrega”. Ritmo que además “tardará en recuperarse”, agregó.

Los combustibles demoran en llegar a las playas correntinas. Los clientes consumen como habitualmente lo hacen y los estacioneros se quedan pronto sin stock.

Según explican los referentes del sector, incluso el costo de envío por camiones es mayor, aunque las petroleras están afrontando ese costo.

Nafta y gasoil

La dilación “afecta más a los que más rotación tienen”, explicó Ercolani en torno a la nafta super y el gasoil.

Los estacioneros “venden hasta que se les termina y después tienen que esperar el nuevo camión”, explican.

“Es común que nos quedemos por horas o más de un día sin naftas, y ahora con la menor cantidad de combustibles que estamos recibiendo se agudiza ese problema”, expresó el propietario de una estación de servicio YPF de esta ciudad.

Los propietarios de las estaciones de servicio consideran difícil que esta situación pueda afectar los precios de las naftas.

Las estaciones de banderas YPF y Shell son las que se ven afectadas por esta situación, puesto que se abastecen del depósito de Puerto Vilelas. Así, los últimos tres días costó conseguir combustibles en las estaciones de estas dos marcas, especialmente en Chaco, Corrientes y Formosa.

Las demás firmas reciben los tambores de San Lorenzo (Santa Fe), por lo que “siempre viene la provisión por tierra. Ya tienen el circuito diseñado de ese modo”, señaló Ercolani.

“El problema no es nuevo”, dijo Ercolani y aseguró que cada vez que se produce una baja del río Paraná deben afrontar esta situación.

De todos modos, el envío de combustible por tierra “está permitiendo normalizar la situación en gran parte, aunque igual no se recibe la cantidad requerida”, aseguran los empresarios.

Pero a pesar de esta situación, los referentes del sector confían en que las barcazas puedan amarrar en el Puerto de Barranqueras, para trasladar finalmente el producto a las refinerías, ubicadas en esa ciudad, para luego distribuirlas en la región.

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