Con baja convocatoria, Unión PRO cerró en Tandil reafirmando su vínculo con el campo

Unas 1.500 personas se acercaron hasta el Hipódromo para escuchar a Francisco De Narváez, Mauricio Macri y Felipe Solá. El acto significó el cierre de campaña para el interior de la Provincia. "Con el kirchnerismo no vamos ni a la esquina", afirmó De Narváez.

Unión PRO, con Francisco De Narváez a la cabeza, cerró ayer en el Hipódromo de Tandil su campaña para el interior de la provincia de Buenos Aires, en un acto que se caracterizó por un número de asistentes, alrededor de 1.500, lejano a lo esperado y por la reafirmación del fuerte vínculo que el espacio estableció con el sector agropecuario.

En el circo de carreras y sus calles aledañas, el properonismo desplegó todo su potencial proselitista. Abundaron los carteles con el rostro del primer candidato a diputado nacional y las apelaciones al patriotismo que el campo utilizó como estrategia comunicacional durante el prolongado conflicto con el Gobierno. Sobre una Bandera Argentina, decía "El campo es el interior". Y el fondo del escenario se lo llevó una de las últimas frases que el espacio instaló para la campaña: "Con la 125 los paramos. Con la 503, cambiamos".

Antes de arribar al barrio de Villa Aguirre, De Narváez y Mauricio Macri, dos de los referentes de la fuerza, dialogaron con los candidatos locales y se tomaron fotos con sus adherentes en el centro de la ciudad. La ausencia en la recorrida de Felipe Solá estuvo a tono con lo que transcurrió durante toda la campaña: mantener oculto al ex gobernador y diputado kirchnerista.

Ya en el predio, Solá se refirió al tema. Si bien consideró que es una "estrategia" preelectoral, también lanzó que "a los muchachos les falta un poco de cintura política". Una vez más, las diferencias afloran en la alianza que mantienen el macrismo y el PJ disidente (ver aparte).

Tras la presentación previa del grupo chamamecero Los Alonsitos, los principales candidatos y referentes de la fuerza saltaron "a las tablas": De Narváez, Macri, Solá, Jorge Macri, Gladys González, Claudia Rucci, Roberto Mouillerón, Jorge Srodek; el secretario general de Uatre, Gerónimo "Momo" Venegas, y el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens.

Luego se entonó el Himno Nacional. Por las pantallas gigantes, se veían imágenes del acto que el campo hizo el año pasado, en el Monumento a la Bandera, en plena disputa. Claudia Rucci, sobre el final, fue la única que apeló a cantar la canción patria haciendo la "V" con sus dedos, tan tradicional del peronismo.

Ante la imposibilidad de estar presente, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, envió un video-mensaje, donde elogió a De Narváez. "Es un amigo que entendió que el campo tiene que estar representado", dijo. Así empezó el acto del principal frente opositor al kirchnerismo.

"Ceguera política"

El secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, Gerónimo Venegas, fue el que abrió el fuego y cargó duro contra el oficialismo. "La consigna de este Gobierno debería ser producir, producir y producir, y no es así", comenzó.

Consideró que "los trabajadores rurales sufrimos las consecuencias de la ceguera política de los Kirchner" y que "la esperanza es el campo, porque defender al campo es defender la patria". Ya desde el primer discurso, se vio una marcada ligazón entre los sectores y la apelación a la presunta esencia de la Argentina agropecuaria.

Al referirse a la política hacia los productores, Venegas lanzó que "los que nos gobiernan se deben al voto de los ciudadanos" y citó, de manera confusa y sin cuestionamientos, la repudiable frase de Alfredo De Angeli, que instó a los estancieros a "subir los peones a la camioneta y decirles a quién tienen que votar". "No malgastemos los votos, pongámoslos en Unión PRO", manifestó Venegas.

A continuación, el candidato a diputado provincial por la Tercera Sección, Jorge Macri, se mostró "cansado de las divisiones", pidió a los presentes que "no corten boleta" (consciente de la existencia del posible "voto útil anti K" y la diferencia entre De Narváez y los referentes seccionales y locales) y llamó a "fiscalizar para que no nos roben los votos".

"¿Y quien dijo que no está?"

Payador mediante, que bromeó con su poca presencia en los spots publicitaros, Felipe Solá afirmó que "el Gobierno no respetó, no admiró y no le importó arrasar con la producción y las esperanzas".

En el Día de la Bandera, apeló a la figura de Manuel Belgrano y llamó a "homenajearlo", en pos de "un futuro diferente para la Nación a partir de 2011".

"Tenemos que seguir juntos, más allá de los presagios que nos tiran algunos, que tienen miedo de perder", sostuvo el ex gobernador bonaerense.

En la misma línea, indicó que "la unión nacional es la que demandan nuestros próceres, es lo que buscaría Juan Perón si viviera, que le ofreció la vicepresidencia al radical Ricardo Balbín y dijo que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino".

Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, postuló que el espacio quiere que "se termine la Argentina de la dádiva" y consideró que el 28 de junio "no se nos tiene que pasar el tren del progreso, hay que subir".

"Esta gente nos mete miedo, nos quiere hacer creer que si no los votamos a ellos, explota. ¿Explota qué? Explota la alegría si no los votamos", exclamó, para despertar golpes de bombos y aplausos.

"Les pido que nos sumemos, que no le tengamos miedo a la política. Hoy la oportunidad está", cerró.

Cultura de

la imagen

De Narváez comenzó su discurso con referencias a su imitación en el sketch "Gran cuñado" (que se emite en el programa "Showmatch", conducido por Marcelo Tinelli en Canal 13), de alta penetración en el electorado y cuestionada intencionalidad.

"No voy a bailar", dijo, y continuó: "Alica", para que la gente le responda "alicate".

Hizo hincapié en el "innecesario" conflicto rural, en el que "ustedes (refiriéndose a los productores tandilenses) dieron testimonio de una vocación profunda de todas las familias del interior".

"Creen que se pelea por la rentabilidad, cuando en realidad se pelea por la dignidad. Estamos convencidos que el interior es el campo y el campo es la patria", continuó, dejando en claro que el mensaje del sector rural y Unión PRO es uno solo.

Sobre la posibilidad de la unificación del PJ tras el 28, como se especula, De Narváez afirmó que "con el kirchnerismo no vamos ni a la esquina".

"Están nerviosos porque les corre el frío por la espalda, están perdiendo la elección en la provincia de Buenos Aires", subrayó.

Para hablar de la situación social y de la inseguridad apeló a dos frases hechas de la política: "Nos avergüenza que en un país lleno de alimentos haya millones de argentinos que no tienen para comer" y llamó a "que sean los delincuentes los que estén tras las rejas y no nosotros".

En el cierre, destacó las posibles candidaturas de Solá y Macri para la Presidencia en 2011 y prometió un "ministerio del campo".

"No vinimos a la política para que alguien pierda, venimos para construir el futuro. Me inspira poder construir el mejor gobierno de la historia de la provincia de Buenos Aires. El 28, si no nos dividimos, habremos cambiado la historia", finalizó, para que surja la voz de Mercedes Sosa (oh paradoja) entonando "Todo cambia".

"Cambia el pelaje la fiera / Cambia el cabello el anciano. Y así como todo cambia / Que yo cambie no es extraño", se oyó en el humilde barrio de Villa Aguirre. *

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