La baja del consumo llega a los surtidores: las naftas premium caen 32 por ciento

En el mercado aseguran que se debe a que los automovilistas cuidan más su bolsillo. El gasoil, termómetro de la actividad económica, también cayó 8 por ciento
El paladar de los automovilistas argentinos se hace menos refinado a medida que aumentan los precios de los combustibles y crece el enfriamiento de la economía. Al menos así lo atestiguan los últimos números disponibles en materia de venta de naftas y gasoil, elaborados por la Secretaría de Energía, al mando de Daniel Cameron.

De acuerdo con la información que envían las empresas –Esso, Shell, YPF y Petrobras son las líderes del segmento– a esa cartera, las ventas acumuladas de naftas premium (el producto más selecto del mercado, que brinda al auto mayor potencia, cuida el motor y cuesta más caro) registraron una caída de un 32,2% entre enero y abril, con despachos por 338.732 metros cúbicos (m3). Así, se llevó el golpe más duro que el enfriamiento de la economía le asestó a los surtidores argentinos.

"La pérdida de terreno de la premium se debe a una cuestión no tanto de precio, sino que el automovilista está cuidando su bolsillo, no sólo por el contexto local, sino también el global", explica Tomás Hess, director de Asuntos Públicos de Esso.

La premium no fue la única que perdió terreno. El gasoil, que según el sector es el mejor termómetro para medir el calor de la economía –una parte importante se destina al campo, a tareas productivas y al transporte–, cayó 8,2% hasta abril.

Dos son los productos favorecidos con el nuevo escenario en los surtidores: la nafta súper, que trepó un 18% en el primer cuatrimestre debido al pasaje de los consumidores de premium, y la normal, un producto que hasta el año pasado estaba en franca vía de desaparición y resucitó –creció casi 11%– de la mano de la austeridad de los automovilistas.

De todas formas, la cuenta global es negativa: si se suman todos los productos, la caída es de casi un 5% interanual.

"El cliente que antes se daba el lujo de comprar una nafta premium y no la necesitaba conforme a los requerimientos de su motor, hoy prefiere gastar un poco más en mantenimiento del vehículo y adquirir nafta súper. Lo que es más preocupante es que la demanda de gasoil 7,9%", lamenta Juan José Aranguren, presidente de Shell.

Durante el mismo período, el precio promedio del gasoil subió en Capital casi un 6% de acuerdo con números oficiales, hasta los $ 2,20 el litro, mientras que la premium se encareció un 1,2 por ciento y la súper casi un 10%, hasta los $ 2,84.

Región

Esos valores, sin embargo, están por debajo de los precios en los países vecinos. Por caso, la súper, de acuerdo con un informe de la consultora Montamat & Asociados, llegó en marzo a los $ 3,99 en Brasil, $ 3,91 en Paraguay, $ 3,94 en Perú y $ 3,60 en Uruguay.

La caída en la demanda, la devaluación del peso y la baja en el precio internacional del crudo –aunque repuntó en el último tiempo, está lejos de los niveles del año pasado– genera roces entre las empresas que refinan combustibles y las que extraen petróleo, como Pan American Energy, Chevron y Oxy, entre otras.

Sucede que por la intervención de Gobierno, el barril de crudo se vende en el mercado interno a no más de u$s 47, que según las productoras no alcanza para afrontar inversiones. Eso disparó el descontento social en provincias productoras, como Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

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