Baja la cantidad de empleados estatales en Junín

En 2001 representaban el 20% de la población económicamente activa, en 2006 eran el 17 % y ya el año pasado eran sólo el 14% de los juninenses.
En medio de las fuertes luchas sindicales que enfrentan a los gremios estatales con el Gobierno provincial, datos de estudios llevados a cabo por la Municipalidad revelan que aunque aún representan un importante porcentaje -un 14% del total de la masa de trabajadores- los empleados públicos son cada vez menos en Junín.

En 2001, por ejemplo representaban el 20% de la población económicamente activa, que a su vez equivalía a poco menos que el 50% de los 88.000 juninenses que había en ese momento. Es decir que, estimativamente, más de 8000 vecinos de Junín dependían económicamente del Estado.

Desde ese año, la cantidad porcentual de estatales comenzó a decrecer. En 2006, según la encuesta de Hogares y Empleo que realizó el Municipio, representaban un tres por ciento menos: el 17%.

Con una población estable desde hace unos años en un número que, se calcula, ronda los 100.000, los estatales pasaron a ser cerca de 8500 (si se calcula que la población económicamente activa aún representa el 50% del total). Es decir que son más, pero representan menos en la "torta" total del empleo.

La actualización que se hizo el año pasado redujo aún más la participación de los empleados públicos en la masa de trabajadores de Junín. Según los datos del Municipio, pasaron a ser sólo el 14,3% de la población económicamente activa.

Entonces -si se estima que la población económicamente activa es el 50% del total- los juninenses que en estos momentos cobran un salario de entidades del Estado son aproximadamente 7.000.

Más datos

El estudio del Municipio arroja otros datos interesantes. Por ejemplo, que en la enseñanza trabaja el 7% de los juninenses activos, mientras que en la administración pública, las fuerzas de seguridad y otros organismos estatales está el 5%.

Todo esa información configura el mapa socio-económico de la ciudad y augura menos turbulencias ante las crisis que golpea directamente la productividad del sector privado.

Por otro lado, también anticipa que, en momentos como el actual -en el que los docentes y los afiliados a ATE no trabajarán mañana por una huelga, por ejemplo- la conflictividad gremial puede ser más elevada que en otras ciudades.

Por eso, no llama la atención que, luego de las marchas contra la reforma previsional que impulsaba el gobernador Daniel Scioli en septiembre de 2008, haya surgido en Junín un grupo denominado "estatales autoconvocados" para reu-nirse periódicamente y discutir temas gremiales en conjunto.

De hecho, ese grupo -conformado principalmente por bancarios, judiciales y docentes, pero que arrastra también a penitenciarios, policías, profesionales de la salud y hasta empleados municipales- logró reunir a cerca de 800 personas en una marcha el año pasado.

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