El baile parlamentario

El kirchnerismo se mostrará dispuesto en comisión a abrir el proyecto de estatización del sistema jubilatorio para lograr mayor consenso. El oficialismo pretende seducir a los socialistas y a los ex ARI del SI.

Mañana, con la apertura formal en la Cámara de Diputados del debate por la eliminación de las AFJP, el kirchnerismo empezará a diseñar sobre la marcha el trazo fino de su estrategia parlamentaria. Con su propia tropa y la de sus “aliados permanentes”, el oficialismo confía en lograr los votos necesarios para que el proyecto atraviese sin dificultades su paso por la Cámara baja. Aunque también prestará oídos a los reparos que expondrán las bancadas que acuerdan “filosóficamente” con el regreso de todo el sistema previsional a manos del Estado y que exigen “garantías y controles” sobre los fondos que el Gobierno recuperará de las administradoras privadas. El bloque K quiere romper con la “lógica” de que sólo la oposición puede aglutinar voluntades en contra de una iniciativa oficial y apunta a sumar otros aliados. Todas sus miradas estarán puestas en la actitud que asuman en el debate los socialistas y los ex aristas de Solidaridad e Igualdad.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el titular de la Anses, Amado Boudou, se sentarán este martes ante los diputados y ante el plenario de las comisiones de Previsión y Presupuesto. Los mismos hombres que abrieron el debate sobre movilidad jubilatoria. En aquella oportunidad, Tomada admitió que el proyecto oficial tenía errores de redacción y aseguró que se salvarían en el texto final. Varios de ellos se saldaron pero la negativa a modificar la fórmula de cálculo de los futuros ajustes impidió que parte de la oposición los acompañara.

El bloque K no quiere que se vuelva a repetir el escenario. Confían en que Tomada y Boudou despejarán las dudas de los opositores que se mostraron a favor del control estatal del sistema previsional. Están más dispuestos a buscar consensos que a confrontar. Aunque tampoco, al menos por ahora, eso desvela a la bancada oficialista. “Tenemos entre 140 y 150 votos”, aseguran después de pasar revista al porotómetro.

La oposición, en cambio, esta vez aparece con más diferencias frente al proyecto. El macrismo y los seguidores de Elisa Carrió fueron los más duros. El PRO se alineó en la defensa de las AFJP y de la “opción” que han hecho los aportantes al sistema privado. Es “criminal”, soltó Mauricio Macri. La Coalición Cívica, que afirma estar a favor de un sistema único, no quiere que el kirchnerismo administre los fondos que recuperará el Estado. “Quieren robarle la plata a los jubilados”, disparó Lilita.

El radicalismo, tras algunas diferencias entre sus máximos dirigentes parlamentarios, dijo que el Gobierno “quiere hacer caja” y reclamó la “intangibilidad” de los fondos que administrará la Anses.

La abogada previsionalista y diputada del SI María América González se diferenció de esta postura: “Es ridículo pensar que se van a sentar sobre la caja repleta de plata sin hacer nada. No es decabellado que con ese dinero se financien obras siempre y cuando se garantice que el dinero regrese al fondo previsional”. El SI y el PS insistirán en incorporar al proyecto “los controles y garantías” sobre esos fondos, pero no descartan que con los mismos fondos se “fortalezcan políticas de Estado”. Hacia estos últimos, el oficialismo tenderá puentes de diálogo. No sólo sumaría 20 votos a la iniciativa, sino que mostraría un abanico mucho más amplio detrás de un proyecto que consideran una “reforma estructural” a la política liberal implementada en la década del ’90.

Comentá la nota