Bahillo: "aún no han llegado los fondos"

"Me enteré por Diario El Día de que los fondos para la Casa de Fray Mocho serían 200 mil pesos y no 900 mil", dijo ayer a este medio el intendente Juan José Bahillo. Se mostró sorprendido por el dato y ratificó que "son 900 mil, pero aún no ha llegado nada".
A fin de diciembre pasado informamos a nuestros lectores la noticia de que se acababan de confirmar fondos de la Nación para la restauración de la casa del genial Fray Mocho, y que los mismos alcanzarían a 200 mil pesos. Se arreglarían con ellos los techos, aberturas de madera y un sector del patio que fue demolido hace años. Se construirán baños y se arreglarán los pisos.

El dinero llegaría a través del Plan de Reparación Histórica que la Nación dispuso para Entre Ríos. Pero… este Plan ya había sido anunciado once meses atrás, en febrero de 2009, y se asignaban en él 900 mil pesos para la casa en cuestión. ¿Qué pasó entremedio para que hayan disminuido y por qué se informaban ahora la "confirmación" de fondos ya anunciados y confirmados?.

Ayer, el intendente Juan José Bahillo dijo a El Día que se sorprendió con la noticia tanto como nosotros. "Son 900 mil pesos", ratificó. "Todavía no ha llegado ninguna remesa. Es más, sé que esta obra figura como prioritaria para 2010 en la Nación. Debo hablar de ello con el Secretario de Planeamiento e Infraestructura de Entre Ríos, arquitecto Guillermo Federick", agregó.

Así, tenemos una mala y una buena noticia: la mala, los fondos no han llegado. La buena, el presupuesto sigue siendo de 900 mil.

La reparación y restauración de esta casa integra el listado presentado en febrero pasado, durante un acto en la residencia presidencial de Olivos, como obras de reparación histórica para Entre Ríos. Se respetará su estructura original y materiales, dado su carácter de Monumento Histórico Nacional. Ese Plan respondería a salvar la postergación que las provincias mesopotámicas tuvieron durante los gobiernos militares, se dijo en febrero pasado, al catalogarlas éstos como zona de posibles conflictos o enfrentamientos, por lo cual, preferían evitar el riesgo de iniciar nuevos desarrollos en las mismas.

La casa tiene 20 metros de frente y 30 de fondo. Está ubicada en pleno radio céntrico, en el corazón de la ciudad. Data de 1850 y fue construida por el padre de José, don Desiderio Álvarez. Asentada en barro, su estilo es post-colonial. Cuenta con un ala principal sobre la calle, tres habitaciones, una galería, un patio con columnas y macetones, y un sector de servicio paralelo a las habitaciones.

La refuncionalización permitiría convertirla en museo interactivo, biblioteca, hemeroteca, espacio para conferencias y exposiciones.

¿Qué significa la "S"?

José S. Álvarez. Fray Mocho. La duda acerca del nombre escondido tras esa "S" perduró casi cien años. Se le adjudicó Sixto (y cayeron en ese error investigadores tales como Manuel Gálvez, Ricardo Rojas, Jorge Luis Borges). Otros creyeron que se llamaba Santos, y hasta Ciriaco. Sin embargo, las actas de su bautismo (que se encuentran en la Catedral San José de Gualeguaychú) y de su muerte (Archivo General del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires) revelan que otro fue el nombre. Según "Fray Mocho en San Telmo", Edición de 1986 de la Academia Porteña del Lunfardo, en la fe de bautismo de octubre de 1858, con firma del cura párroco aparece que se bautizó "a una criatura a quien le puso por nombre José Zeferino, que nació el veinte y seis de agosto del presente año, hijo legítimo de Dn. Desiderio Álvarez y de Da. Dorina Escalada (Orientales)". Luego, en el acta de fallecimiento número 236, libro I de 1903, se lee: "Álvarez, José Seferino", que falleció "de bronco neumonía" a los 45 años.

Algunos explican que la Z fue falta de ortografía, y que poner la C que correspondía a Cerferino traía cacofonías ("José C. Álvarez"), por lo que el dueño del nombre decidió libremente convertirla en S.

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