Bachelet lanzó planes sociales

"Hoy es más necesario que nunca acudir en protección de la gente, es una apuesta política de fondo", dijo la presidenta chilena, en su último discurso del estado del país antes de las elecciones de diciembre.
Michelle Bachelet lanzó una batería de medidas sociales en el tradicional discurso del 21 de mayo en Chile. Con el aval que le dan los sondeos –tiene un 70 por ciento de aprobación–, la mandataria anunció un bono de invierno de 70 dólares destinado a los más pobres, un incremento en las pensiones y un seguro para los todos los compradores de vivienda con subsidio del Estado y crédito hipotecario en caso de desempleo, entre otros aportes.

Al hacer su cuarta y última cuenta pública ante el Congreso pleno en Valparaíso, Bachelet anunció la entrega en agosto de un bono de 40.000 pesos (unos 70 dólares) a cerca de cuatro millones de personas, equivalentes a un cuarto de la población chilena. "Es un esfuerzo macizo pero los chilenos se lo merecen", dijo Bachelet, hablando ante el Congreso. Los recursos buscan paliar los mayores gastos que se generan en el invierno, como los destinados a calefacción o abrigo, y se suman al bono, por el mismo valor, entregado a 3,4 millones de personas en marzo pasado, cuando tradicionalmente aumentan los gastos de las familias chilenas por la entrada a clases y el pago de impuestos.

Bachelet dijo además que adelantará a septiembre el incremento de la cobertura de un nuevo sistema de pensiones solidaria, instaurado hace un año y que originalmente debería comenzar a regir en 2010, en la mayor obra social instaurada por su gobierno. Se aumentará también en un 25 por ciento el monto de una pensión solidaria que comenzó a pagarse a todos los mayores de 65 años sin recursos, que pasará de 120.000 a 150.000 pesos (263 dólares).

"No escatimamos recursos ni medidas", señaló la presidenta socialista, cuyo gobierno cuenta con excedentes de más de 22.000 millones de dólares, acumulados tras el valor récord alcanzado hasta septiembre por el cobre, el principal producto de exportación del país. "Nos encontramos en el mejor pie que uno pueda esperar para enfrentar una crisis económica global", agregó la mandataria.

Durante su discurso, que se extendió por casi dos horas y se desarrolló en medio de algunos incidentes en las afueras de la sede del Parlamento, Bachelet anunció además un seguro para los todos los compradores de vivienda con subsidio del Estado y crédito hipotecario en caso de desempleo. El seguro pagará el dividendo por cuatro meses en caso de que el titular del crédito quede sin empleo por un período mayor a dos meses. Un seguro similar pagará las mensualidades de estudiantes universitarios en caso de que alguno de sus familiares directo pierda su trabajo.

Los ingentes recursos le han posibilitado a Bachelet anunciar una serie de planes de ayuda y estímulo fiscal, el más cuantioso de ellos en enero pasado por 4.000 millones de dólares, equivalente a 2,8 por ciento del PBI chileno. Los planes buscan contener el aumento del desempleo, que hasta marzo se ubicaba en un 9,2 por ciento, y apuntalar la economía local, que este año se contraería por primera vez en una década. "El principal sello de mi gobierno, la esencia de mi accionar es el sello de protección social. Hoy es más necesario que nunca acudir en protección de la gente, es una apuesta política de fondo", dijo la presidenta.

El manejo de la crisis ha elevado la popularidad de Bachelet a niveles sin precedentes, bordeando el 70 por ciento de adhesión, el más alto concitado por un mandatario en Chile en las últimas dos décadas, cuando faltan siete meses para las elecciones que decidirán a su sucesor. En diciembre próximo se realizan elecciones presidenciales en Chile, que tienen como principales candidatos al oficialista ex presidente Eduardo Frei y al opositor empresario Sebastián Piñera. Según los últimos sondeos, éste último aventaja por poco a su rival de la Concertación.

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