El bache fiscal y la presión externa apuraron la movida kirchnerista

El Gobierno ya "raspó el fondo de la olla" y necesita que le presten plata para cubrir vencimientos.
1.¿Para qué se reabre el canje de la deuda en default?

Porque la situación fiscal se ha deteriorado y en los próximos años el Gobierno tiene fuertes vencimientos de deuda. Hasta ahora fue "raspando todas las ollas": los fondos de la ANSES, del PAMI, de Fondos Fiduciarios, del Banco Nación y del Banco Central para financiar el pago de la deuda. Como esas fuentes se fueron agotando, ahora necesita ir a los mercados privados, doméstico y del exterior, para que alguien le de préstamos para refinanciar esos vencimientos. Pero los inversores no están dispuestos a prestarle a la Argentina o solo lo harían a tasas altísimas. Exigen que previamente la Argentina regularice la situación de la deuda en default con los bonistas y el Club de París y normalice sus relaciones con el FMI.

2.¿Por qué envían una ley al Congreso?

Porque con el canje anterior, se votó una ley que cerraba toda posibilidad de reabrir al canje a los bonistas que no aceptaran la propuesta argentina. Ahora se da marcha atrás con esa decisión y se propone "suspender" ese "cerrojo", prometiendo nuevamente que los que no ingresen no tendrán una nueva oferta. El Gobierno descuenta la aprobación del Congreso con la mayoría propia.

3.¿Qué puede pasar con la tasa de interés?

Amado Boudou apuesta a que la tasa del canje esté por debajo del 10%. Al empezar a explorar un acercamiento con el FMI, la renegociación de la deuda con el Club de París y la posible reapertura del canje, las tasas comenzaron a bajar. Y ahora el Gobierno espera que bajen más para volver a emitir bonos de la deuda.

4.¿Qué pasó con el canje que se hizo en 2005?

Sobre una deuda en default de casi US$ 82.000 millones, la deuda canjeada sumó US$ 62.318 millones, mientras otros 19.518 millones no entraron (son los bonistas a los que ahora se les ofrece otro canje). A cambio el Gobierno entregó títulos por US$ 35.261, lo que representó una quita nominal del 43,4%, con intereses más bajos y a plazos más largos que los pactados originalmente.

Sin embargo, tras ese canje la deuda pública ahora vuelve a ser un problema: quedó en US$ 126.000 millones y actualmente ronda los 140.000 millones, sin contar la deuda que se le reconocerá ahora a los bonistas. Este incremento de US$ 14.000 millones fue por la capitalización de intereses, el ajuste del CER y la colocación de deuda a tasas más caras.

6. Cambio de planes

Inicialmente el Gobierno aspiraba a normalizar las relaciones con el FMI, arreglar con el Club de París y dejar para el final el nuevo el canje. Pero como el Fondo rechaza las condiciones que pretende Kirchner para dejar venir una misión a la Argentina, el Gobierno optó por reabrir el canje apostando a que las bajas tasas de interés internacionales y la mayor liquidez mundial, le permitirán lograr una adhesión importante de bonistas, aunque no tenga la auditoría del FMI.

7. Negociación política

El Club de París condiciona la renegociación de la deuda a la normalización de las relaciones con el FMI, un paso que el propio Néstor Kirchner admitió que el Gobierno podría dar más adelante. El oficialismo considera que políticamente conviene "alargar" la llegada de la misión para no aparecer cediendo ante el organismo.

8. Lo que falta

Quedan por definir si se reconocerán intereses y de qué cuantía, si habrá un cupón PBI, si el menú incluirá bonos con y sin descuento, y si habrá opción de bonos en pesos y a qué tasa. Y si participarán bancos locales en la operación de canje. En cambio, se sabe que no habrá bonos en pesos ajustados por CER.

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