Aznar es el nuevo conquistador de la derecha de América del Sur

El ex presidente del gobierno español visitó esta semana Colombia, Chile y Argentina como embajador de su fundación, que promueve las ideas del Partido Popular. Su objetivo es formar jóvenes dirigentes y llevar al poder a un político regional conservador. La institución que lidera Aznar recibe del Estado español 884 mil euros anuales.
Con el viraje de América latina hacia gobiernos de izquierda desde 2002, los abanderados de las políticas neoliberales de los 90 vuelven a peregrinar en la región con ánimo restaurador. Nuevas carabelas zarpan desde Europa para la reconquista de América. El conservador José María Aznar, ex presidente de España, visitó esta semana Colombia, Chile y Argentina como embajador de su Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), usina de ideas liberales del ibérico Partido Popular.

Con la derecha gobernando gran parte de Europa, ahora Aznar buscar volver a cerrar filas en América del Sur: quiere tener sus propios presidentes para revitalizar la economía de libre mercado y reducir la participación del Estado. FAES tiene un plan de largo plazo: formar jóvenes dirigentes, algo que ya hace en Madrid y que ahora aplica en Buenos Aires, Santiago de Chile y Bogotá.

Aznar ya apostó al magnate chileno Sebastián Piñera, favorito para destronar en diciembre a la Concertación, que gobierna Chile desde la restauración democrática. También le guiñó el ojo al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para las presidenciales argentinas de 2011.

Ayuda. FAES es la organización que mayor subvención viene recibiendo del Estado español. En 2007, por ejemplo, percibió 884.550 euros (algunos hablan de tres millones en subvenciones), más que lo recibido por la Fundación Pablo Iglesias, del socialismo.

"De la crisis se sale con más libertad comercial y no con más proteccionismo", apuntó Aznar el jueves en Buenos Aires. "El socialismo del siglo XXI es igual al del XX, sólo que más aburrido: los resultados ya se conocen", dijo en alusión al presidente venezolano, Hugo Chávez. La España de Aznar fue la primera de Europea en dialogar con el gobierno de facto de Pedro Carmona, que en 2002 dio un golpe de Estado contra Chávez.

"Aunque molesten nuestras ideas, estoy convencido de que tenemos razón", dijo el español, tras criticar la presunta cerrazón de la izquierda para debatir. Además, manifestó su preocupación por la media sanción en Argentina de la Ley de Medios y remarcó la importancia de respetar "la libertad de expresión". José Luis Cebrián, fundador del diario madrileño El País, contó que en 2004 Aznar llamó al director de ese matutino para pedirle que publicara que la organización terrorista vasca ETA, y no Al Qaeda, era la responsable de los atentados de Atocha.

Piñera también usó el foro porteño de FAES para lanzar su cruzada a favor de la libertad de expresión. Pero tras negarse a formular cualquier declaración, el candidato dijo que "los periodistas pueden preguntar lo que quieran y los políticos responder lo que quieran, pero eso de que tengamos la obligación de responder me parece autoritario".

Zapatero dijo que lo critican porque se opone a los poderosos

Con los pronósticos económicos vaticinando una caída del PBI de 3,7% durante el presente año, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió nuevamente ayer su política "social" de lucha contra la crisis económica frente al escepticismo de sus partidarios y las críticas de la oposición, que pide adelantar las elecciones generales.

"Hemos sabido decir no a los poderosos que quieren otro modelo social, manteniendo las prestaciones y derechos de los afectados por la crisis, para mantener cohesión y paz social", dijo Zapatero en el Comité Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

España atraviesa una profunda crisis económica, con una tasa de desempleo cercana al 20% y casi cuatro millones de desocupados, y las medidas de apoyo a la actividad aplicadas por el gobierno son azotadas por el opositor Partido Popular (PP), que reclama una reducción de los gastos sociales y gubernamentales. Esta semana, sus dirigentes intensificaron sus ataques tras el anuncio de Zapatero de un aumento de los impuestos directos para contrarrestar parte del déficit presupuestario. Y también se oyeron críticas desde la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA).

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