Azil: Nunca se informa que sucede con el dinero

Todo el tema parece estar empapado de un denominador común: la ausencia de respuestas ciertas. No se sabe exactamente en qué se invirtió cada peso de los $ 700.000 que estaban en la Tasa Complementaria de Seguridad y se esfumaron y no se conoce el destino de los 23 equipos de GNC y 10 vigías que se adquirieron con los fondos que aporta la gente.
"Es una constante de este Ejecutivo no informar ni comunicar lo que sucede con el dinero de la Tasa", aseveró Héctor Azil, ex presidente de la Comisión de Seguimiento de la Tasa.

Acompañado por Jorge Libonatti, el último renunciante, puntualizaron que la actitud municipal de ignorar reclamos y de no dar información no se da solamente con la Comisión, sino que se repite con instituciones intermedias de la comunidad que no le son "adictas".

Breve historia

"A partir de que en el primer año que el municipio quiso imponer un aumento de la Tasa, que proponía y debía votarlo la Asamblea de concejales y mayores contribuciones, y yo me opuse hablando con todos para mostrarles números para justificar y explicarles por qué no debíamos pagar de más, con lo que el municipio perdió la votación, la situación cambió para conmigo", comenzó recordando Héctor Azil.

En este marco, dijo que "esto no era personal, sino que cambiaba para la Comisión porque empecé a tener obstáculos con respecto a los controles que debía hacer".

"Sin embargo, pudimos hacer los balances, manteniendo muchas diferencias de criterios respecto a algunos gastos que nosotros considerábamos que no debían hacerse desde la Tasa. De esto, además de notas presentadas al Ejecutivo, se hacía público lo que reclamábamos", agregó.

Luego, Azil terminó mi mandato y no aceptó "uno nuevo, porque estaba bastante cansado. Lo eligieron a Oscar Cademartori, y directamente se desactivó la Comisión, no se hacían reuniones ni controles".

"Después se volvió a convocar a las instituciones, me volvieron a elegir, y en ese último período no lo pude concluir, porque me propusieron para ser presidente del Partido Justicia y me pareció que éticamente no correspondía seguir en este organismo de control e independiente, porque es un partido político de oposición", señaló.

Azil observó que "el último período fue prácticamente imposible, porque durante el año que no estuve se había desestructurado todo el sistema y la forma que teníamos para controlar, cómo teníamos que derivar la documentación y sacaron al eficiente empleado que teníamos, que llevaron a Obras Públicas".

"Los integrantes de la Comisión hacemos el trabajo ad honorem no podemos estar ocho horas en el municipio para hacer la tarea, así que teníamos a esa persona para el trabajo, pero lo cambiaron de área", remarcó.

También destacó que "me fue prácticamente imposible conseguir documentación, lo mismo que le pasó a Libonatti y Giapor, y le pasará a cualquiera, porque incluso es sistemática la negativa del Ejecutivo a informar".

Triángulo de

las Bermudas

Desde el municipio "no te dan un inventario. A mí me lo dieron una sola vez, al inicio, a partir de lo cual detectamos que había un faltante de 23 equipos de GNC, con los reguladores y todo figura adquirido. Siguen sin aparecer y no se informa".

"Verbalmente dicen que encuentran algunos tubos y reguladores, pero no pueden localizar a todos. Nosotros no podemos corroborarlo", agregó.

El agujero negro también funcionó con "10 equipos vigía. Vimos que había mucha roturas de patrulleros que se fundían, como nos pasó que por ejemplo un automóvil que se retiraba un lunes volvía el viernes fundido otra vez, por descuidos de los policías".

"Por iniciativa de la Comisión, habíamos hecho adquirir estos 10 equipos vigía, que se compraron con los fondos que tenía una sola reparación de motor fundido. El problema es que no se colocaron nunca, hoy siguen sin informar dónde están, pero están adquiridos", señaló.

Según analizó Azil, "esto tiene un doble perjuicio. En primer lugar a la Tasa, porque la plata salió y se compraron, y otro porque se siguen pagando rectificaciones, cuando con un sistema de estos se avisa el problema y se para el automóvil".

"Es una constante de este Ejecutivo no informar ni comunicar lo que sucede con el dinero de la Tasa, y llegamos a este punto con una Comisión desarticulada, porque no tiene sentido funcionar de esta manera", remarcó.

Sin balances

Por su parte, Jorge Libonatti recordó que "si en marzo teníamos 700.000 pesos y en octubre había 4.000, y me enteré ayer que los gastos de la Tasa están siendo pagados con recursos municipales".

"Desde enero hasta hoy no tenemos balances, así que no se puede trabajar así, porque no sabemos si se pagó lo autorizado u otras cosas. Por ejemplo, las fotografías de la Policía o judiciales no las pagábamos más, pero hace unos días quisieron que Giapor les firmara unos pagos", aclaró.

Conducta

sistemática

Al respecto, Azil reflexionó que "no me pasó nunca que de golpe desaparezca un fondo tan importante. Cuando yo dejé la Comisión había cerca de $ 450.000 –en octubre del año pasado- y en los meses siguientes, siguió generándose un excedente. Me llama mucho la atención".

"Soy conciente del esfuerzo que hicieron Libonatti y Giapor para tratar de transparentar los fondos de la Tasa, en qué se utilizan, pero les pasó lo mismo que a mí. Yo pensaba que no me informaban por mi identificación partidaria, pero me di cuenta que es una rutina no informar. Entonces, todos terminamos cansándonos", dijo.

También disparó: "Esta es una lógica de este Ejecutivo: ignorar sociedades de fomento que no les sean adictas, ignorar instituciones intermedias que no digan lo que ellos quieren escuchar o le reclamen eficiencia, o el ninguneo. Uno reclama, hace notas, ellos cobran para estar sentados allí y pierden su tiempo en hacernos esperar a nosotros".

"Hacen un trabajo de desgaste, para que no se les reclame más. No dan soluciones, no contestan", aseguró, sobre la actitud municipal.

Auditoría

El reclamo de los dirigentes también se extendió hacia los concejales. "Creo que se debería hacer algo, una auditoría externa como propusieron en algún momento. Hay leyes que obligan al Ejecutivo a dar información pública. Como entidad que está encargada del control de la Tasa, que luego delegó en la Comisión, deberían pedir una investigación judicial o una auditoria externa, porque lo peor que puede pasar es que haya sospechas que no se esté haciendo lo correcto con el dinero que ponemos los contribuyentes, sobre todo cuando está planteado un aumento del 50% para el año próximo para la Tasa de Seguridad. Me parece que llegó el momento de decir basta", señaló Azil.

También puntualizó que "acá nos dan mala contraprestación por la Tasa, nos dicen que tenemos que pagar más pero no nos dicen en qué se gasta, porque si lo rinden veremos que hay fortunas que están mal gastadas. Hay cosas que no corresponden pagarse con estos fondos".

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