Una azafata argentina estaba a bordo del avión

Una azafata argentina estaba a bordo del avión
Se trata de Clara Mar Amado, de 32 años; con ella ya son dos los argentinos desaparecidos
El Gobierno confirmó ayer que Clara Mar Amado, de 32 años, una de las azafatas del desaparecido vuelo 447 de Air France, en el que se encontraba registrada como española, tenía también nacionalidad argentina.

Con esta confirmación, son dos los argentinos que viajaban en el vuelo que se estrelló en el océano Atlántico: el caso de Amado, que tiene familiares en Mendiolaza, Córdoba, y en París, se agrega al de Pablo Gabriel Dreyfus, un experto en desarme argentino de 39 años radicado en Brasil e hijo del publicista Gabriel Dreyfus.

"Las autoridades de la Cancillería ya han tomado contacto con ambas familias, les expresaron su solidaridad y pusieron a disposición todo el apoyo del consulado y la embajada tanto en Río de Janeiro como en París", expresa el comunicado en el que el gobierno de Cristina Kirchner manifestó su "más profunda consternación" por la desaparición del Airbus 330 de Air France.

"La Argentina hace extensiva su solidaridad a los gobiernos de Francia y Brasil, así como a las familias de los pasajeros y tripulantes de más de 30 nacionalidades que viajaban en la aeronave", añade el comunicado difundido por la Cancillería.

"Muy difícil"

Según se supo ayer, la madre de la joven azafata y sus dos hermanas residen en la ciudad de Mendiolaza, en el Gran Córdoba.

"Tenemos alguna esperanza, pero sabemos que es muy difícil", declaró ayer Natalia Lescano, hermana de Clara, en Mendiolaza.

La joven dijo en forma escueta a los periodistas que cuenta con la misma información que la prensa y que a su familia le llegó la confirmación de que su hermana integraba la tripulación del aparato desaparecido a través de la propia compañía de aviación.

"Mi hermana es azafata desde hace 10 años de Air France e iba en ese vuelo", expresó Natalia, y agregó: "Estamos comunicados con Air France, que nos mantiene informados".

Por otra parte, allegados a la familia dijeron que Ana, la madre de la joven, se encontraba ayer bajo atención médica por una crisis nerviosa, acompañada por sus hijas y otros parientes.

Clara nació en Málaga, España. Pero vino con sus padres a la Argentina cuando tenía siete años y vivió en distintos domicilios de Villa Allende, Unquillo y finalmente Mendiolaza, todas poblaciones cordobesas vecinas entre sí. En esta última localidad vivió durante 15 años.

Después emigró a Europa, en circunstancias no reveladas por las fuentes. Tenía residencia en Saint-Tropez, Francia. En ese país también viven el padre y tres hermanos de la joven.

Clara estuvo en Mendiolaza el 31 de enero pasado, porque viajó para el casamiento de otra hermana, Gabriela y, tras un mes de vacaciones, regresó a Francia para retomar su trabajo.

Los allegados a la familia dijeron también que la joven viajaba cada año, durante sus vacaciones, para estar junto a su madre y a otros familiares en Mendiolaza. "No va a viajar nadie de la familia. No se sabe nada. Estamos esperando que haya alguna esperanza, pero no vamos a viajar", afirmó Natalia.

El cónsul argentino en París, Miguel Angel Hildmann, dijo ayer que la familia de la azafata estaba en contacto con la representación diplomática y que atravesaban "un momento muy difícil", por lo que reclamó la mayor "prudencia".

Los padres de la azafata "han pedido expresamente que se respete su dolor y se les permita hacer su duelo en la intimidad", afirmó el cónsul a LA NACION. "Nuestra única preocupación es acompañarlos", añadió.

Dreyfus, por su parte, había dejado Buenos Aires en 2001 para instalarse en Río de Janeiro, y se convirtió allí en un destacado especialista en armas, violencia y políticas de desarme de la población. En 2007 contrajo matrimonio con la brasileña Ana Carolina Rodrigues, con quien se embarcó en el vuelo desaparecido, para pasar una semana de vacaciones en Francia.

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