Con ayuda nacional, la Municipalidad acordo una prorroga por 60 dias para armar la empresa estatal Cliba sigue hasta fin de año y se normaliza el servicio

Los recolectores levantaron las medidas de fuerza luego del acuerdo alcanzado por el municipio con la actual prestataria. Decisiva participación del ministro del Interior, Florencio Randazzo, para destrabar el conflicto.
La Municipalidad de Córdoba acordó con Cliba su continuidad por 60 días, con lo cual el servicio de recolección de basura y barrido estaría asegurado al menos hasta fin de año. El convenio se firmó ayer por la tarde, tras dos jornadas de arduas negociaciones en las que participaron funcionarios municipales, autoridades empresariales y representantes gremiales.

Con la ciudad tapada de basura, debido al paro realizado por trabajadores del gremio de recolectores de residuos (SURBAC), quienes reclamaban garantías de estabilidad laboral, tras la amenaza de Cliba de discontinuar la prestación, el municipio aceptó la propuesta de la firma del Grupo Roggio de prorrogar el contrato de concesión por 60 días, con opción a 30 días más.

La promesa de la Municipalidad fue abonar la deuda que mantiene con la empresa (la deuda vencida rondaría los 42,3 millones de pesos) y pagar en término y en un 100 por ciento el canon fijo mensual acordado por la extensión del contrato de 15 millones de pesos correspondiente a los meses de octubre, noviembre y diciembre. De esa cifra, 10 millones, serían aportados por el municipio y 5 millones llegarán desde la Nación (posiblemente a través de un crédito otorgado por el Banco Nación).

Con el titular del gremio de camioneros, Pablo Moyano, a la cabeza, los trabajadores de Cliba, también se alzaron con un apetitoso botín. La empresa abonará una suma fija por única vez de 1.150 pesos, y además no se le descontarán los días no trabajados, de acue mado al término de la audiencia realizada ayer en la Secretaría de Trabajo de la Provincia, en la que participaron el intendente Daniel Giacomino, directivos de la compañía, dirigentes del gremio SURBAC y el líder camionero, quien llegó desde Buenos Aires especialmente para participar de las negociaciones.

La ayuda financiera que bajó desde la Nación (15 millones de pesos a pagar en tres veces), tras un contacto telefónico que el intendente Daniel Giacomino tuvo con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, resultó clave para solucionar el conflicto que mantuvo en vilo a la administración municipal durante dos días.

La prórroga otorgada a Cliba le permite al municipio contar con el tiempo necesario para avanzar en el proyecto de creación de Córdoba Recicla Sociedad del Estado (CRESE), iniciativa que será tratada en primera lectura en el Concejo Deliberante el próximo 11 de noviembre (ver aparte).

Con la estatización del servicio de recolección de residuos, Giacomino replica la experiencia de la TAMSE, la empresa estatal de transporte de pasajeros, que se creó para cubrir las rutas menos rentables del servicio ante la falta de empresas interesadas al momento de la licitación.

De la misma manera, de concretarse lo que pretende el municipio, CRESE se haría cargo de la zona norte, dejando en manos de Cliba -si es que la empresa acepta continuar con la concesión una vez que finalice la prórroga acordada ayer- la zona sur y el centro.

Vuelve el servicio

El acuerdo firmado ayer permitió la restitución del servicio. Desde la empresa señalaron que la recolección de residuos comenzaría anoche por el área central, y que el servicio se normalizaría en dos o tres días.

Las medidas de fuerza se levantaron luego de la audiencia realizada en la Secretaría de Trabajo de la Provincia. Pablo Moyano, del gremio de los camioneros, al cual está adherido SURBAC, fue el encargado de comunicarle a los trabajadores, que protestaban frente al Palacio municipal, los resultados de la audiencia.

De esta manera, se puso fin al conflicto que el gremio de los camioneros había amenazado con nacionalizar, ante el inminente despido de los 1.025 empleados de Cliba.

El martes, Moyano se había reunido con el intendente Giacomino para analizar la propuesta de crear una empresa municipal. Al término de ese encuentro, dijo que “no hay nada que garantice” que los empleados pasarán a la nueva compañía estatal.

Ayer circuló la versión de que el titular de la CGT, Hugo Moyano, quien estuvo en Córdoba, se habría reunido con el intendente a fin de analizar la situación de los trabajadores en el marco de la creación de la empresa estatal que asumirá la prestación del servicio.

Por su parte, los 60 trabajadores de Cliba que se desempeñan en la planta de tratamiento de residuos ubicada en Bower tomaron ayer la planta. Reclaman poder afiliarse a SURBAC y dejar de pertenecer a la UOCRA, el gremio de la construcción.

Emergencia ambiental

Antes de que el conflicto de recolección de basura en la ciudad se solucionara, el gobernador Juan Schiaretti había advertido que tenía pensado decretar la emergencia ambiental y presentarse ante la Justicia para obligar a la concesionaria a retirar la basura de las calles de la ciudad.

«Así como es importante que todos los conflictos se puedan solucionar a través del diálogo, es mucho más importante la salud de la población. La ciudad no puede quedar tapada de basura porque hay un conflicto», afirmó el gobernador ayer, horas antes de que la Municipalidad de Córdoba acordara la continuidad de Cliba como prestataria del servicio de higiene urbana.

Schiaretti estuvo en contacto con el intendente Daniel Giacomino y las autoridades de la empresa, mientras que el ministro Carlos Caserio hizo lo propio con el sindicalista Pablo Moyano.

“Me corresponde acercar posiciones y garantizar la salud de la población porque la responsabilidad ambiental es del gobierno de la Provincia», señaló el mandatario.

Por su parte, el ex intendente Luis Juez optó por mantenerse al margen del conflicto.

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