Dan ayuda en EE.UU. por las hipotecas

Obama presentó un plan de 75.000 millones de dólares destinado a evitar que nueve millones de personas pierdan sus viviendas
NUEVA YORK.- En otro esfuerzo por apuntalar la alicaída economía de Estados Unidos, el presidente Barack Obama presentó ayer en Mesa, Arizona, un plan de rescate hipotecario por 75.000 millones de dólares, destinado a evitar que unos nueve millones de estadounidenses se queden sin vivienda.

El plan, mucho más ambicioso de lo que se esperaba, ayudará a los estadounidenses en problemas a refinanciar sus préstamos e impedir el remate de sus hogares. Buscará, además, estabilizar el mercado de la vivienda, que ha visto desplomarse sus precios desde el estallido de la crisis hipotecaria en este país, en 2007, que disparó los temblores financieros que desencadenaron la actual recesión económica mundial. La iniciativa viene a reforzar el histórico programa de estímulo económico por 787.000 millones de dólares que el mandatario convirtió en ley anteayer.

"Todos estamos pagando un precio por esta crisis hipotecaria. Y todos pagaremos un precio aún mayor si permitimos que esta crisis se profundice", destacó Obama ante el público que colmó el patio de deportes de una escuela en Mesa, en los suburbios de Phoenix, área que ha visto caer los precios de las casas un 45% en los últimos dos años.

El plan tiene tres elementos básicos. En primer lugar, permitirá a entre tres y cuatro millones de estadounidenses, cuyas viviendas están a punto de ser ejecutadas, refinanciar sus préstamos con cuotas más baratas, para las que el Estado aportará fondos (la idea es que ninguna cuota signifique más del 31% del ingreso de la persona deudora). Por otra parte, ayudará también a modificar los términos de sus hipotecas a un grupo más extenso, de entre 4 y 5 millones de "propietarios responsables", que no han cesado sus pagos, pero que enfrentan altas tasas de interés y la caída en el valor de sus casas. Entre estos dos grupos se repartirán los 75.000 millones de dólares.

Pero eso no es todo; adicionalmente se garantizará que haya nuevos créditos hipotecarios en el mercado a través de la inyección de 200.000 millones de dólares a Fannie Mae y Freddie Mac, dos compañías hipotecarias controladas por el Estado.

El programa, que entrará en vigor el 4 de marzo, no asegura que los bancos y firmas hipotecarias privadas estén dispuestos a refinanciar las hipotecas de los deudores, pero ofrece significativos incentivos a los prestamistas para que acepten esas condiciones. Por ejemplo, se les ofrecerán hasta 1000 dólares por cada hipoteca modificada y, además, se les darán otros 1000 dólares por hipoteca por los próximos tres años si logran evitar la liquidación de esa vivienda.

Al explicar el plan, Obama aclaró que las medidas están destinadas a ayudar a aquellos que han cumplido con las normas y actuaron de manera responsable, y que no beneficiarán a quienes buscaron sacar provecho del mercado hipotecario.

"Este plan no va a rescatar a los inescrupulosos ni a los irresponsables. No va a ayudar a los prestamistas deshonestos que se aprovecharon de los compradores. Tampoco ayudará a los especuladores que hicieron apuestas riesgosas en un mercado en alza y compraron casas no para vivir, sino para vender. Y no recompensará a quienes compraron casas sabiendo que no podrían pagarlas", subrayó el presidente con el mismo tono de regaño que utilizó para criticar los suculentos bonos que se asignaron los ejecutivos de los bancos que recibieron ayuda estatal.

Crítico informe

El vasto programa anunciado llega en momentos en que un informe del banco Credit Suisse advirtió que unos 8,1 millones de viviendas en Estados Unidos podrían ser ejecutadas de aquí a 2012. En los últimos tres años, casi cinco millones de estadounidenses han perdido sus casas por no pagar sus hipotecas; 2,3 millones tan sólo el año pasado.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Inmobiliarias, los precios de las viviendas descendieron un promedio de 15% en el último año en todo el país, con caídas aún más abruptas en California, Arizona, Nevada, Florida y Michigan, los estados que han registrado la mayor cantidad de liquidaciones hipotecarias.

En tanto, el Departamento de Comercio reveló ayer que la construcción de nuevas casas llegó al nivel más bajo de su historia, con una caída de 16,8% en enero.

Con este panorama poco alentador, Obama realizará hoy su primer viaje al exterior, con una visita de tan sólo un día a Ottawa, Canadá, donde se reunirá con el primer ministro, Stephen Harper, y acudirá al Parlamento.

La crisis económica, el comercio y la búsqueda de nuevas fuentes de energía serán las prioridades del presidente, quien es visto con cierta preocupación del otro lado de la frontera norte -al igual que en México- por su propuesta de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés) durante la campaña, y por lo que ven como una inclinación hacia el proteccionismo en la cláusula "Compre americano", que es parte del plan de estímulo económico aprobado por el Congreso y rubricado anteayer por el mandatario.

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