La ayuda comenzó a llegar a Las Tejas

El panorama en la localidad de Las Tejas, ubicada hacia el sur del departamento Valle Viejo, continúa siendo desolador dos días después del desastre que causó el temporal el último día de 2008 desde las 20 y que se extendió hasta casi la medianoche.
La asistencia que recibieron por parte del Gobierno varias horas más tarde amortiguó mínimamente la desgracia de las personas, ya que sólo recibieron agua potable, algunos alimentos, colchones y la promesa de que "los ayudarían" a reparar sus viviendas recién el lunes próximo, cuando la actividad en los organismos públicos se normalice tras el fin de semana largo. Madres con sus niños aguardaban con ansiedad la llegada de personal de la Municipalidad de Valle Viejo, que se comprometió a colocarles un techo provisorio para que puedan regresar a su humilde hogar. Ramona vive con su esposo, su hija y tres nietos. Descalza, desde la casa de una familiar donde permanece desde que el viento destruyó su vivienda, estaba atenta a la llegada del auxilio. Mientras tanto, Irene, la hija de Ramona, comentó que "cubrimos lo que nos quedó en la casa con plástico por las dudas llueva o pase algo". Y agregó: "Hace ocho años que vivimos en este barrio y nunca había pasado algo así". Claudia, otra de las personas perjudicadas, confirmó que el jueves a la tarde se restableció el servicio de energía eléctrica y en consecuencia el suministro de agua potable tras sufrir la falta del recurso durante casi 22 horas. Otra vecina señaló que recibieron asistencia de personal del ministerio de Desarrollo Social y contó que "una de las asistentes nos dijo que harían el relevamiento y que hoy (por ayer) traerían la ayuda. Pero otra de las asistentes le dijo a otra vecina que llamemos por teléfono al ministerio recién el lunes, para que ellas vengan".

Otro grupo de vecinos confiaba en que los bloques de cemento prometidos por el Gobierno para volver a levantar algunas paredes que se cayeron en sus hogares llegaran ayer. Noemí, mamá de nueve niños, indicó que se quedó sin comedor y que tuvo que trasladar las "pocas cositas" que tenía en ese lugar al dormitorio. "Nosotros no pedimos nada, si nos ayudan bien, y sino ya veremos cómo hacemos para volver a empezar, pero estoy conforme con la ayuda que recibimos", agradeció.

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