Con la ayuda de Cobos, los Kirchner ahora planean quedarse con todas las reservas

Con la ayuda de Cobos, los Kirchner ahora planean quedarse con todas las reservas
Pese a que Redrado ya renunció a su cargo en el BCRA, el vicepresidente presentará su dictamen en la Bicameral. Allí criticará al ex titular del Central por trabar la creación del Fondo del Bicentenario y le dará los argumentos al Gobierno para cambiar la Carta orgánica del organismo monetario.
El Gobierno se apoyaría en el dictamen que Julio Cobos dará en la Comisión Bicameral, que analiza la remoción de Martín Redrado al frente del Banco Central, para avanzar con una reforma en la Carta Orgánica de la entidad monetaria y quedarse con todas sus reservas.

Entre reuniones con sus colaboradores más íntimos para analizar las consecuencias de su pronunciamiento, Cobos comenzó a redactar el dictamen y dejó trascender que incluirá no sólo un informe sino el "consejo" sobre la remoción de Martín Redrado. "Voy a asumir la responsabilidad", dijo a sus hombres de confianza, según el diario Clarín.

De ese modo desestimó los pedidos del radicalismo para que declarara "abstracto" el procedimiento sobre el titular del Banco Central, que el viernes renunció al cargo. Así evitará dar una opinión, aunque con diferentes argumentos, en sintonía con el oficialismo.

Desde el entorno del vice coincidieron en la interpretación normativa, pero la desestimaron para mostrarlo con "determinación" y evitar las acusaciones de "indefinición" que ya insinuaron desde la Coalición Cívica.

El oficialismo también espera que Cobos se pronuncie: un dictamen a favor de la remoción implicaría cuestionar, aunque por otros motivos, a quien se negó a transferir reservas. "Ya aclaró que no lo afectan las presiones. Con la 125 le pidieron que se abstuviera, y él tomó la mejor decisión", rebatieron en el cobismo.

En Mendoza, Cobos volvió a reunirse ayer con su círculo íntimo y comenzó a redactar el dictamen. "La comisión se juntará el martes. Así fue acordado", avisó Cobos. El pronunciamiento del vice tendrá aportes de la senadora Laura Montero, su asesor Raúl Baglini, el ex vicegobernador Juan Carlos Jaliff y el ex secretario de Legal y Técnica Jorge Albarracín.

El plan de Kirchner para quedarse con las reservas

La jugada de Cobos, nuevamente, es funcional al Gobierno.

Luego de que la propia presidenta Cristina Kirchner lo acusara públicamente de ser un desestabilizador y de querer asumir el Poder Ejecutivo antes del 2011, Cobos cumplió con todos los pedidos del Gobierno al pie de la letra. Adelantó que no convocaría a sesiones extraordinarias durante el viaje de la mandataria a China –viaje finalmente suspendido- y llamó a conformar la Bicameral para debatir la remoción de Redrado en tiempo express. Ahora, además, daría su dictamen el martes. Y con él, argumentos al oficialismo para modificar la Carta Orgánica del Central.

La semana pasada, de manera muy discreta, el ex presidente Néstor Kirchner lo analizó en una reunión en la quinta de Olivos en la que estuvo uno de los interesados en la iniciativa, el diputado y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller. Junto con la jefa del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, Heller quiere convertir a la entidad monetaria en un brazo directo del Poder Ejecutivo, recortando su actual autonomía, para que sus reservas, tan debatidas en la crisis por la creación del Fondo del Bicentenario (con el que se pagarían deudas y se auxiliaría al Tesoro) sirvan como sostén de una suerte de banca de desarrollo, según informó el diario La Nación.

"Nosotros vamos a discutir para qué se deben usar las reservas. Esa será nuestra próxima batalla", se había entusiasmado un alto funcionario del Gobierno en el fragor de la pelea con Redrado, que los Kirchner ya creen ganada a partir de la decisión que tomará mañana la comisión especial del Congreso que deberá aconsejar a la Presidenta sobre la salida del economista.

La consulta de Kirchner a Heller tiene especial relevancia. El diputado por la Capital que juró con el ex presidente el pasado 3 de diciembre es vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja, por la que deberá pasar la reforma.

La iniciativa, que forma parte de un proyecto que había presentado Marcó del Pont en sus épocas de diputada nacional y no avanzó, sería debatida en los primeros días del año legislativo, paralelamente al momento en que el Congreso trate el decreto de necesidad y urgencia con el que Cristina Kirchner creó el Fondo del Bicentenario. Los jefes de bloque del oficialismo, Miguel Pichetto (Senado) y Agustín Rossi (Diputados), lo usarán como prenda de negociación con la centroizquierda para conseguir que respalden el DNU 2010 que dispuso el uso de 6569 millones de dólares de las reservas del Banco Central para el pago de la deuda.

Néstor Kirchner ya había dejado abierta la posibilidad de hacer cambios en el BCRA hace pocos días, al advertir que la reforma de la carta orgánica de la entidad era una "asignatura pendiente". Ahora ya se trabaja en el tema. "Desde hace unos días se está discutiendo cómo llevarla a la práctica", anticipó un funcionario que está al tanto de los detalles del proyecto, que tomaría como base el que redactó la presidenta del Banco Nación.

Un ministro confió al matutino que en el proyecto trabajan el titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, y Sergio Chodos, uno de los directores del Banco Central, que responde al kirchnerismo.

"Con el debate del DNU [que creó el Fondo del Bicentenario], va a aparecer también el del uso de las reservas e incluso la reforma de la ley de entidades financieras", planteó un encumbrado legislador a LA NACION. El Gobierno, de todas maneras, esperará a cerrar el posible número de adhesiones en el Congreso para anunciar que avanzará con la iniciativa. Después del desgaste que provocó para la Casa Rosada la resistencia de Redrado a avalar el pago de deuda con reservas, el Gobierno pretende evitar un nuevo traspié antes de que comience el debate.

La idea que entusiasma al matrimonio Kirchner es que el Banco Central se convierta en un sostén del crecimiento, y cuyas reservas puedan ser utilizadas para planes de creación de empleo o proyectos de infraestructura. Uno de los ejes es, justamente, la modificación del artículo 3 de su carta orgánica, que establece actualmente que las políticas que implemente la autoridad monetaria no estarán sujetas a las órdenes o indicaciones del Poder Ejecutivo.

Según lo describió la presidenta del Banco Nación, el organismo no puede ser totalmente autónomo del Gobierno. "Tiene que coordinar la política", opinó Marcó del Pont, cuando Kirchner reflotó la posibilidad de modificar la carta orgánica de la entidad, no bien comenzó la pelea con Redrado por su resistencia a usar las reservas para el pago de la deuda.

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