Ayer cumplió dos meses de detención el secretario privado del gobernador Arturo Colombi

Diego Eduardo Mosquera vendía aceite suelto. Alquilaba un departamento a una cuadra de casa de gobierno. Vertiginosamente se transformó en "icono de la corrupción" en la administración de Arturo Colombi. El 25 de agosto pasado la juez de instrucción número I había dispuesto su detención. Está imputado de los delitos de enriquecimiento ilícito, peculado y fraude a la administración pública.
Diego Mosquera el secretario privado del gobernador Arturo Colombi quedó detenido en la tarde noche del 25 de agosto pasado. Está acusado de enriquecimiento ilícito, fraude a la administración pública, peculado de servicio y omisión maliciosa de sus declaraciones juradas, carátula que resume las tres causas que la justicia abrió en su contra en los últimos meses.

Mosquera quedó detenido después de declarar durante más de dos horas ante la juez de instrucción número 1 Norma Agrasso y ante los fiscales Buenaventura Duarte y Diego Núñez, y fue trasladado al cuartel de Bomberos donde quedó hasta el día de hoy alojado.

Su condición de funcionario público había precipitado la determinación judicial de apresarlo.

El proceso judicial también implicó a su esposa Liliana Verónica Brets en calidad de cómplice primaria. La carátula se generó debido a la acumulación de las tres causas que tiene en su contra el funcionario oriundo de Goya: su enriquecimiento ilícito, el uso del avión sanitario oficial para ir de vacaciones y la entrega de pasajes sin cargo a Buenos Aires a las hijas de la periodista María Mercedes Vázquez pese a que aparecen ambas facturando cientos de miles de pesos mensualmente en concepto de publicidad oficial.

Mosquera fue tal vez el primero de una larga seguidilla de funcionarios que tendrán que pasar a los estrados judiciales para justificar un accionar millonariamente dañino para la administración pública durante los últimos cuatro años.

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