La avenida R. Recalde está a punto de colapsar

Nuestros prohombres aparentan el ánimo de trascender a través de obras, pero como ese animo es falso construyen malas obras y costosas. El caso de hoy es por demás elocuente, se trata de la "nueva" avenida R. Recalde, que va desde avenida Alem norte, hasta el predio ferial y el estadio de futbol. La avenida es nueva, y por lo tanto el asfalto es más nuevo. Pero aun así ya muestra señales de un deterioro peligroso.
Hasta ahora existía una legítima duda sobre que estaba antes en el espíritu de Eduardo Brizuela del Moral, el ingeniero o el político. En política, nadie puede dudarlo, no le fue nada mal a este hombre sencillo, como le gusta mostrarse. Pero también el ingeniero que lleva dentro pugnó por destacarse, aunque no se sabe con que resultados, seguramente no con los que consiguió el político. Ejemplos sobran.

Puesto Brizuela del Moral a resolver los problemas de la ciudad y de los ciudadanos, entre 1991 y 1999, no logró descollar… mucho, más bien nada; eso explica su apresurada partida de la intendencia con destino al Senado nacional.

Ya como gobernador, Brizuela del Moral, antes que apuntar a resolver los problemas mas urgentes de una ciudad en crecimiento, ampliación de las redes de gas, agua o energía, inventó el predio ferial y hasta un estadio de futbol, dos obras lo que se dicen faraónicas, por lo costosas y lo prescindibles.

A falta de buenas ideas e intenciones, obras emblemáticas sirven para dar la sensación de un gobierno que hace, aunque con el tiempo es la sociedad quien paga los altos costos del "despilfarro inconducente", como critican algunos buenos periodistas (que no somos nosotros, obvio).

Pero resulta que el final de esta política consistente en gastar muchos, pero muchos, millones, no en la solución de fondo de los graves problemas de la sociedad en su conjunto, sino en obras emblemáticas, tampoco es satisfactorio.

Si lo fuera no pasaría lo que nos enteramos los ciudadanos que diariamente transitamos la ciudad, y que somos en definitiva quienes financiamos, con nuestros impuestos, las pésimas obras que construyen empresarios amigos del oficialismo.

El caso de hoy es por demás elocuente, se trata de la "nueva" avenida R. Recaldo, que va desde avenida Alem norte, hasta el predio ferial y el estadio de futbol. La avenida es nueva, y por lo tanto el asfalto es más nuevo. Pero aun así ya muestra señales de un deterioro considerable y peligroso.

Cuando se transita rumbo al predio ferial o hacia el estadio, camino que eligen a diario quienes viven para la zona de Las Chacras, se corre el peligro de toparse con los cráteres abiertos a la altura de la primera rotonda detrás del CAPE, la que divide el camino. Los cráteres, consecuencia de una pésima preparación del terreno donde se construyó la avenida Recalde, son verdaderamente peligrosos, las imágenes son por demás claras.

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