"Si avasallan mis facultades, no voy a dudar en gobernar por decreto"

"Si avasallan mis facultades, no voy a dudar en gobernar por decreto"
José Eseverri sorprendió: la decisión de condonar el aumento de las tasas en una zona importante de la ciudad "ya estaba tomada desde hacía tiempo" y "para nosotros no era justo que la gente pagara esos valores".
Trató a la oposición -en realidad apuntó directamente a la Coalición Cívica- de "mentirosos". Dijo que si le llenaran de chicanas y politiquería el Concejo Deliberante, gobernaría por decreto e iría a la Corte. Aseguró que los opositores son "improvisados" y "no están en condiciones de gobernar". Se animó a decir que ha gobernado mejor que su padre.

Un 25 de diciembre, diez minutos antes de la siete de la tarde, sacó del bolsillo las llaves del Palacio, abrió, subió las escaleras y superó puertas hasta llegar al Despacho. Lo primero que hizo fue dejar entrar la calurosa luz de la tarde por los ventanales. El determinó que la enorme mesa, que pone distancia con el que está enfrente, mire hacia el sol. A su derecha, fotos con Cristina y Scioli. Más acá, una notebook. Y el equipo de mate empezado. José Eseverri se prestó a una charla sin frenos. Sacó indignaciones guardadas. Y se plantó donde quiere estar.

-Gente que lo quiere y que no lo quiere coincide en que usted ha hecho una buena gestión -mejor que la de su padre en muchos aspectos-, pero ha sido castigado por la gente y corre riesgos de recibir un castigo mayor. ¿Por qué cree que no termina de llegar a la ciudadanía?

-Es un capital político raro para un tipo que ha estado gobernando dos años y que me pone muy bien: estar haciendo un gobierno mucho mejor en muchas cosas que quien gobernó la ciudad 20 años. Y no es poca cosa. He aprovechado muy bien la herencia recibida y el momento particular de la relación con el gobierno nacional. Tomé la decisión de priorizar los intereses de la ciudad por sobre mis intereses políticos particulares. Y es un costo que tal vez yo pagué en estas elecciones. Pero era el costo que estaba dispuesto a pagar por el bien de la ciudad. En cuanto al vínculo con la gente, son 20 años de mi padre de marcar la agenda de la ciudad. Y es natural. Pero sí la ciudad le ha dado una oportunidad a la oposición de mostrarse. Y la gente ya se quemó una vez con leche y no va a jugar otra vez con el destino de la ciudad dentro de dos años.

-¿A qué se refiere con quemarse con leche?

-Al gobierno de Juan Manuel (García Blanco). El nivel de improvisación que mostró la oposición es algo que los va a marcar en este tiempo. Y los va a marcar como alternativa a nosotros.

-Esta es una ciudad que ha necesitado padres. Y los ha tenido. El último fue Helios Eseverri. Usted no tiene la figura del padre. Es más: siempre va a ser el hijo. ¿Será esa una explicación de su distancia con la gente?

-Mi viejo me dio una gran libertad para actuar en política y yo cargué siempre con ser "el hijo de". Pero cuando era senador nadie pensó en eso. Mi viejo fue muy generoso conmigo y me dejó actuar con una libertad que me permitió disentir con él. Hay que tener cuidado con el paternalismo de la ciudad. Tal vez haya mucha gente que está pensando en eso, pero hay toda una generación nueva que tiene otra visión. Una dirigencia industrial nueva, que está callada y no tiene un rol protagónico pero le da de comer a un montón de gente. Pero la demanda de paternalismo tiene que ver con una sociedad que también empieza a aprender a vivir en democracia.

-¿Admite que lo perjudicó la alineación absoluta con el gobierno nacional y las candidaturas testimoniales que fueron un error político enorme?

-Las candidaturas testimoniales fueron un error. Pero nunca engañamos a la gente. Dentro de lo malo que fue, fuimos con la verdad. Pero la ciudad no hubiera tenido la inversión que tuvo si yo no hubiera construido esa relación con el gobierno nacional. Yo veo que mucha gente prioriza su carrera política y yo prioricé los intereses de la ciudad sabiendo que podía ser castigado. Nosotros después de las elecciones tomamos un claro perfil municipal, nos concentramos con exclusividad en el gobierno local; la gente está viendo los resultados y está notando que algunos le mintieron en la campaña, le dijeron que las obras no se hacían.

-Realmente, ¿no cree que hubiera sido más valioso encabezar con un par de concejales fuertes -en lugar de usted y Alicia Tabarés- y tener un bloque sólido que pueda defender las posturas en el Concejo?

-Yo estoy muy conforme con el bloque

-Yo la vi a María Irene Blanco llamando por teléfono al Ejecutivo mientras un concejal opositor argumentaba, en una actitud de gran inseguridad y falta de autonomía.

-Creo que el bloque que va a aparecer fue el de la última sesión y también es parte de un proceso de renovación en nuestras filas y hay que darles oportunidades. En el Concejo las cosas son distintas. Alguien que quiere ser intendente, es un autoritario con su gente y no se da cuenta de que la ciudad es otra de cuando él era concejal antes.

-¿Por qué regaló las autoridades del Concejo cuando hubo posibilidades de construir alianzas antes?

-No la regalamos. Reclamamos algo que vamos a poner en escena cada vez que sea necesario. Nosotros fuimos avasallados en el no reconocimiento de la primera minoría. Yo conozco las dos experiencias de mi viejo, del 91 al 93 y del 93 al 95 con un presidente en contra que si hubieran pasado a la historia en este momento se estarían acordando todos pero nadie se acuerda. Y después pasó lo del otro día, que necesitaban cuatro meses más para analizar una ordenanza. Es una oposición que se para enfrente con la intención de gobernar la ciudad en dos años. Y la ciudad no es para improvisados. La podés chocar al otro día. Y eso ya sucedió una vez.

-¿El anuncio de condonación del aumento a la zona más castigada fue admitir que era un error que a la gente de menos recursos se le aumentara en semejante porcentaje la tasa o pensó que iba a tener la ciudad incendiada a principios de enero y decidió dar marcha atrás?

-Mirá, yo tomo esta decisión bastante tiempo atrás y algunos concejales ya lo sabían, lo que pasa es que no había número para imponerlo en el Concejo. Yo voy a reivindicar dos cosas: la iniciativa tenía que ser nuestra y en este Concejo no iba a pasar. Mi prioridad fue que se aprobara el Presupuesto antes del cambio para evitar cualquier aventura como la que encabezó la oposición. Y el año pasado cuando discutimos la ordenanza fiscal dejé asegurada la gobernabilidad. Nosotros pensamos cuando gobernamos en lo que puede venir y lo que puede pasar. Obviamente que nosotros no íbamos a aceptar estos valores porque no los compartíamos. Era posible, estábamos en condiciones de bajar estos valores y si me hubieran dicho que había posibilidad de acuerdo en el Concejo lo hubiéramos llevado al recinto.

-Si hacía tiempo que tenía esa decisión, ¿por qué permitió que se generara un debate donde se expuso en todos los foros una situación que era absolutamente injusta?

-Porque me parece que hay mucha gente que tiene ganas de hablar en la política. Y hay que ponerlos en la cancha y demostrar lo que son.

-Pero eso fue un desgaste para usted.

-Los que se desgastan son los que quieren ser intendentes dentro de dos años y necesitan cuatro meses más para poder elaborar una propuesta. A la ciudad no le podés decir paremos cuatro meses. Qué quieren, que no paguemos los sueldos, que no le pagemos a Gamsur... eso es improvisación pura. Nosotros queremos demostrarle a la ciudad que quienes nos ganaron el 28 de junio no están preparados para gobernar. Mientras ellos hablaban, nosotros terminábamos el pavimento que habíamos prometido, seguíamos con el agua corriente, la gente nos vio trabajar: pensaban que no se iban a hacer, que las obras eran mentira, como les plantearon, y les mintieron. Los mentirosos fueron ellos, absolutamente mentirosos. Y ahora, además de mentirosos, demuestran que son improvisados. Porque en seis meses no pudieron elaborar una propuesta y piden cuatro meses más, están demostrando que no merecen gobernar esta ciudad. En este Concejo había gente que quería usar el Impuesto a la Piedra para subsidiar las tasas de barrido y limpieza. Es una estafa transgeneracional, usar un recurso no renovable para barrer la ciudad. Ahí se demuestra el nivel de improvisación.

-Sus alianzas, de aquí en más, ¿van a ser con el felipismo y con el Pro?

-Yo estoy dispuesto a hablar con todo el mundo. Tenemos un Presupuesto votado por 18 concejales. No tengo temor a gobernar por decreto, a ir a la Corte cuando avasallen nuestras facultades. Dentro de la institucionalidad, de la que soy muy respetuoso, pero que es de ida y de vuelta. Que se fortalece con estudio y respeto. Donde me quieran avanzar las facultades, voy a gobernar por decreto, no te quepa la menor duda, como lo hizo mi viejo. Cuando lo tenga que hacer por el bien de la ciudad, no te quepa duda de que lo voy a hacer. Si a mí me chicanean, si meten la política barata dentro del Concejo Deliberante, acá van a tener un Intendente que va a estar gobernando la ciudad, si es necesario por decreto. Porque tenemos que terminar nuestras obras, no tenemos que perder el perfil de este gobierno, el perfil industrial que está naciendo en la ciudad; hay que crecer porque el país va a crecer y tenemos que aprovecharlo. Esto es innovación, es valor agregado. Nosotros no vamos a perdernos en la politiquería ni en la chicana barata.

-¿Cómo va a financiar la falta de aumento en la zona donde más se subía la tasa?

-Si podemos construir una cultura tributaria ahí, sería muy interesante. Más allá de recaudar. Son los sectores que menos pagan.

-Otra gente va a tener que pagar un aumento muy grande en las zonas 2 y 3, mientras en el centro no se le aumenta a nadie. ¿No es parte también de una injusticia?

-Los 60 pesos son un piso, de ahí para arriba aumenta según tu valuación fiscal. Y hay gente que ha tenido considerables aumentos. Es el sistema que se eligió el año pasado. Hablemos de servicios: Internet, el canal, no lo tenés por menos de 100 pesos. Y nosotros por 60 pesos te estamos garantizando muchas cosas. Cuando te plantean cuatro meses sin pagar las tasas, ¿qué Estado quieren?... ¿un Estado bobo?, ¿un Estado sin capacidad de inversión, que tenga que ir de rodillas a pedir plata para pagar los sueldos?, ¿o un intendente que sale a recolectar los residuos porque no tiene cómo pagar el servicio? Nosotros somos otra ciudad y hacemos cosas para agregarle valor. La ruta, la central eléctrica, el perfil industrial, eso es agregar valor. Eso me interesa. Tenemos que pensar cómo les damos laburo a los pibes que golpean las puertas del mercado de trabajo. Por eso estamos fortaleciendo el Parque Industrial. Pero muchos dirigentes políticos no saben ni dónde queda el PIO. No lo conocen. No saben que desde Olavarría se asiste a la industria del petróleo.

-Pero también es cierto que la ciudad tomó en los últimos años un perfil uniformado que ha cambiado la aspiración laboral de muchos jóvenes. ¿Cómo se retorna de eso?

-Eso tiene poco que ver con la historia de la ciudad, que ha vivido etapas de desarrollo, con menor y mayor éxito con los ciclos nacionales, pero con gran capacidad de recuperación que no olvidó la vocación innovadora. Basta de cárceles, muchachos, para Olavarría, ya está. Esto te define hasta culturalmente. La cultura carcelaria está transponiendo el muro. Desde lo cultural, desde lo lingüístico... uno de los problemas que nosotros tenemos es el perfil productivo de Sierra Chica. La gente tiene que laburar de otra cosa que no sea aspirar a meterse en la cárcel.

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