Avanzan las obras de pluviales en la localidad de Lima

El intendente Osvaldo Cáffaro, después de varios pedidos de los vecinos de Lima de mantener una reunión directa a través de la cual plantear una serie de demandas, se apersonó en la localidad semana y media atrás y decidió crear una comisión mixta entre funcionarios y vecinos autoconvocados para evaluar las soluciones.
Uno de los reclamos era la aceleración en las obras de desagües pluviales que ya se encuentran en un avance del 80 por ciento. El proyecto consiste en dar a Lima las obras necesarias para la conducción de los excedentes hídricos superficiales producidos por precipitaciones de origen pluvial.

La obra había comenzado en septiembre y por distintos factores había mermado su construcción. Tiene un plazo de 2 meses para su finalización prevista para el 14 de septiembre de 2010.

El objetivo de estas obras hidráulicas es regularizar la situación en un área urbana de 123 hectáreas y cuenta con un presupuesto de 13 millones de pesos. Consiste en un conducto troncal y cinco ramales complementarios. En este sentido, el conducto pluvial troncal tendrá una extensión de 2.266 metros lineales y más de cinco canales complementarios que agregará otros 2.639 metros lineales de conductos.

La obra fue planteada en dos etapas y la primera -la canalización de desagües de la zona rural- ya tiene un 80 por ciento de ejecución. En la zona rural se realizaron trabajos de limpieza y corrección del canal existente, desde las vías del ferrocarril hasta el río. Este canal permitirá evacuar el agua de la ciudad de Lima, de esta manera los conductos se conectarán con los canales y desembocarán directamente en la ribera.

La segunda es la construcción de conductos de hormigón en el área urbana y comenzó en octubre. Los conductos recorrerán la Calle 1 desde las vías hasta la Ruta 9, entre las diagonales 4 y 8. De esta manera la traza de las conducciones pluviales enlazará los sectores más comprometidos por anegamientos.

CALLE 7 CERRADA

Por otra parte, otra de las demandas de vecinos limeños era el deterioro de Calle 7 por el fluido tránsito pesado que por allí circulaba, no sólo de la calle sino también de las viviendas. Por ese motivo se resolvió cerrar la vía.

La medida afectó el tránsito principalmente de camiones hacia la zona del puerto. Entre otras, Delta Dock manifestó su preocupación al respecto.

Tras reuniones con funcionarios municipales, la empresa portuaria mostró una amplia disposición para cooperar con el mantenimiento de la traza vial de la ciudad y se comprometió a entregar un plan de obras.

Cabe recordar que la actual administración, después de años de mantenerse inactivo, comenzó a exigir a las empresas de la zona el pago de la tasa de Cargas, cuya recaudación está específicamente destinada al mantenimiento de caminos.

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