Avanzan las obras para terminar con la turbidez del agua potable

El líquido que ingrese a la Planta Potabilizadora de Aguada de Pueyrredón será casi exclusivamente del dique La Florida. Los trabajos se inaugurarán antes de fin de año.
Las obras de ampliación en la Planta Potabilizadora de la Aguada de Pueyrredón deberían culminar esta semana según el plazo que solicitó a la Municipalidad la empresa que tiene a cargo los trabajos. Las últimas lluvias retrasaron las tareas que están transformando la Planta que provee de agua potable a San Luis, La Punta y Juana Koslay y que en algún punto favorecería la calidad del servicio. Pero las inclemencias del tiempo también trajeron complicaciones en los hogares sanluiseños: seis días de agua turbia.

Las consecuentes lluvias que cayeron en la provincia complicaron la calidad del agua potable que reciben los vecinos de la ciudad, ya que el agua del dique Río Grande llegó nuevamente hasta la planta potabilizadora con abundante barro. Es por eso que la solución más inmediata para terminar con la turbidez sigue siendo el cambio del agua que recibe la planta desde ese acueducto por la que contiene el dique La Florida, considerada de mejor calidad. La semana pasada funcionarios municipales y del Ministerio de Medio Ambiente se reunieron y acordaron esta posibilidad para un futuro cercano.

“La Municipalidad en los últimos 8 años no hizo las ampliaciones necesarias y la ciudad creció poblacionalmente. Con las obras que está haciendo actualmente la Municipalidad en la Planta y que ya están avanzadas, se permitirá un mejor tratamiento de decantamiento del agua”, explicó ayer el responsable del organismo provincial, Hugo Larramendi.

La posibilidad que tenderá a terminar con el agua turbia en la ciudad consiste en ingresar a la planta de Aguada de Pueyrredón agua exclusiva desde La Florida o aumentar el caudal que recibe actualmente y que luego se mezcla con la que proviene del Río Grande. La semana pasada también se consideró la posibilidad de que el agua de este último dique sea utilizado sólo para el uso agropecuario.

Las obras de ampliación que actualmente realiza la Municipalidad en la planta potabilizadora (que aumentará al doble su capacidad y que contará con una cisterna de almacenamiento de 4 millones de litros), están casi en su etapa final. “Los trabajos tenían que estar terminados el 14 de noviembre, pero la empresa pidió prórroga y se le concedió hasta el 5 de diciembre. De todas formas por los problemas que ha generado la lluvia las tareas se retrasarán hasta después de esa fecha”, contó ayer a la mañana la directora de Inspección de Obras Públicas y Privadas de la Municipalidad, Maria Angélica Aguilar. También aseguró que como la empresa no cumplió con su plan de obra en el plazo fijado, están corriendo las multas que corresponden en estos casos.

La funcionaria también contó que los trabajos que se están concluyendo son “sala de filtros, líneas de caños, colocación de actuadotes (aparato eléctrico que regula automáticamente la entrada y salida de todas las cañerías) y los tableros donde van los actuadotes”. Cuando culminen las tareas programadas, la conexión requerirá un corte general en la ciudad que será programado por la empresa y con lo cual se pondrá en funcionamiento la nueva estructura.

Por su parte el responsable de SerBa, Julio Morales aseguró que las obras beneficiarán a la comunidad “no sólo en cuanto a calidad sino también en cantidad”, y que “lo primero que se busca es que la potabilización sea la correcta”. Con la nueva cisterna de almacenamiento se podrá disponer de casi 9 millones de litros de reserva.

El funcionario confirmó también que se pusieron en marcha las tareas de modernización de la Planta de Puente Blanco. “Realizamos el trabajo con mucha cautela debido a las temperaturas. Allí se cierra un filtro por el lapso de 3 horas, se realizan las tareas y vuelven a abrirse para no dejar al casco viejo de la ciudad sin el servicio básico”, según Morales.

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