Avanzan las mujeres al frente de municipios

En 2003 había 35 jefas comunales e intendentas. Hoy, el número llega a 61.
El ingreso de la mujer en el ámbito de la política no es algo nuevo. Sin embargo, se nota cada vez más su presencia en cargos que han sido ostentados tradicionalmente por hombres. En las elecciones de 2007, se duplicó la cantidad de intendentas y jefas comunales en Córdoba.

De acuerdo a los registros de la Biblioteca de Estadísticas y Censos de la provincia, en el año 1999 había tan sólo seis intendentas y en el año 2003, 35 mujeres asumieron la administración de Intendencias o comunas.

El panorama cambió y actualmente hay 61 mujeres gobernando las localidades en la provincia, quienes constituyen el 14 por ciento de la totalidad de municipios y comunas.

Al respecto, el director de la Escuela de formación política de Córdoba, César Tcach, destacó: “Son indicadores alentadores si uno tiene una perspectiva histórica de larga duración. Desde 1971, que fue la declaración de los derechos de la mujer, se ha recorrido un largo camino y los avances son evidentes”.

A lo que agregó que el crecimiento de la participación femenina en cargos políticos forma parte de un fenómeno más amplio. “Argentina es después de los países escandinavos, uno de los que tiene más legisladoras mujeres”.

Este diario dialogó con dos intendentas cordobesas para conocer su experiencia. Contaron que llegaron a los municipios tras largas carreras políticas y administrativas. Consideran que la mujer es “más detallista y buena administradora” cuando se desempeña en cargos políticos.

La intendenta justicialista de Bell Ville, Carmen Ceballos de Carbonetti, expresó: “Soy la intendenta de la ciudad más grande gobernada por una mujer y la única que participa de la mesa provincia-municipios”, aseguró la esposa del legislador provincial Domingo Carbonetti.

En ese sentido, comentó que inició su carrera política en 1999 de la mano del ex intendente Nelson Ipérico, quien la invitó a formar parte de la secretaría de Desarrollo Social del municipio. “Siendo político mi marido, siempre estuve atenta a lo que él hacía y tomaba nota”, manifestó.

También agregó: “En mi caso, hice la carrera política dentro de mi ciudad. He ido subiendo escalones de a poco. Empecé como directora de Acción Social; fui concejal, legisladora provincial, volví al Concejo como presidenta y de ahí pasé a ser intendenta”, enumeró.

Por su parte, la intendenta de General Deheza, Elma Irma Scattolini se refirió a sus comienzos: “Yo hice la carrera administrativa en la Municipalidad, donde trabajo desde 1975. Me desempeñé como Secretaria de Gobierno y de Hacienda en gestiones anteriores”, dijo la dirigente vecinalista, al tiempo que aclaró que no militó activamente en partidos políticos.

Tareas menores. Ambas mandatarias destacaron que hace varios años el rol de la mujer en la política se limitaba a la colaboración en el armado de eventos y tareas menores. “Yo creo que antes a la mujer la tenían para doblar votos o para organizar una choripaneada. A raíz de la ley de igualdad femenina, se le dio más participación en distintas instituciones y desde ahí empezamos a crecer”, sentenció Ceballos.

Además, Scattolini hizo hincapié en que cada día “estamos más insertas en el tema político y creo que con el tiempo eso va a ser natural”.

Consultadas acerca del plus que brinda la participación femenina en cargos políticos, consideraron que la mujer es buena administradora y detallista. Ceballos destacó que “la mujer se fija más en los detalles y es buena administradora”. A lo que Scattolini añadió: “Yo creo que a las mujeres nos tienen más confianza y se nos exige más”.

La presidenta Cristina Fernández, al asumir el pasado 10 de diciembre de 2007, señaló que estaba convencida que por ser mujer las cosas iban a ser más difíciles para ella. “Estoy convencida de que lo vamos a poder hacer con el esfuerzo y el trabajo de todos los argentinos. También –porque saben, que la sinceridad es uno de mis datos proverbiales– sé que tal vez me cueste más porque soy mujer, porque siempre se puede ser obrera, se puede ser profesional o empresaria, pero siempre nos va a costar más”, dijo.

En relación a la postura de la jefa del Estado de mostrarse constantemente agredida por cuestiones vinculadas al género, la intendenta de Bell Ville opinó: “Eso jamás lo haría y no me parece bien. Tenemos que ponerle más pilas e ir para adelante”. Por su parte, Scattolini comentó: “Me parece que los comentarios que se hacían de (Néstor) Kirchner eran más positivos. Pareciera que a ella (por la Presidenta) no le ven nada bien”.

Finalmente, consideraron que todavía resta mucho por hacer. “Nos falta mucho, no se ven directoras de un hospital ni gerentas de un banco. Es lindo que las mujeres participen de las distintas organizaciones para poder llegar a algo”, afirmó la bellvillense Ceballos.

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