Avanzan en el Congreso la moratoria y el blanqueo

Con los votos justos, el oficialismo aprobó esta madrugada el controvertido proyecto del Gobierno
De manera agónica, con los apoyos justos, el oficialismo y una veintena de legisladores aliados aprobaron en general esta madrugada en la Cámara de Diputados el megaplán anticrisis del Gobierno. El proyecto, que tuvo apenas un par de semanas de debate, incluye un polémico blanqueo de divisas y el perdón del delito de evasión, más una moratoria de deudas previsionales e impositivas que favorece a las pymes y a las grandes empresas.

Tras ser aprobada con 132 votos a favor ?se requerían 129 como mínimo? y 83 en contra, la iniciativa partió raudamente al Senado. Pocas veces un proyecto tan importante se ha debatido con tanta urgencia. La justificación del oficialismo es que son medidas indispensables para estimular la economía, alicaída por los efectos de la crisis financiera internacional.

"Sistemas similares se instrumentaron en México, Sudáfrica, Gran Bretaña, Bélgica y España", enfatizó el oficialista Gustavo Marconato, presidente de la Comisión de Presupuesto. Para la oposición, en cambio, la lectura es unívoca: este proyecto se concibió como un "traje a medida" para favorecer a los "amigos del poder".

Las críticas opositoras advirtieron que, de aprobarse la ley, el país abrirá sus puertas al lavado de dinero y perdonará no sólo a los evasores, sino también a quienes cometieron delitos más complejos, como el cohecho o la defraudación. Alertaron, además, que la moratoria destruirá la cultura tributaria consolidada en el último tiempo, ya que no contempla premio alguno para los que cumplieron con sus obligaciones.

Pero, por sobre todo, la oposición coincidió en un pronóstico: las tres herramientas que propone la iniciativa -moratoria, blanqueo de divisas y la regularización del trabajo en negro- no lograrán estimular la economía porque falta un elemento clave: la confianza.

La sesión tuvo un inicio dramático ante la desesperación del antes inexpugnable bloque oficialista por arañar el quórum. La oposición aguardaba detrás de las cortinas. Cuando el tablero marcó el quórum con el ingreso del siempre leal Eduardo Lorenzo Borocotó, el oficialismo amagó con dejar a la oposición sin debate y aprobar sin más el polémico proyecto. La oposición, desencajada, por un momento no supo cómo reaccionar; protestó y no se animó a retirarse. Salvó al oficialismo de aprobar la iniciativa en medio de un escándalo.

El proyecto de ley tuvo como eje principal de discusión el blanqueo de divisas. Aquí se probaron las lealtades: ex aliados incondicionales del oficialismo, como Miguel Bonasso (Diálogo por Buenos Aires) y Vilma Ibarra (Encuentro Social), fueron dos de los más críticos al megaplán, mientras que Paola Spátola (Guardia Peronista), que se había sumado al interbloque de peronistas disidentes, sorprendió con la arenga de que este proyecto debía votarse "por unanimidad".

Por lo demás, los líderes de bloque se mantuvieron en sus posturas previas. "El blanqueo es una puerta abierta al ingreso integral del narcotráfico de la Argentina. El dinero lavado sirve para comprar jueces, funcionarios, policías. El círculo se cierra: droga, efedrina, recursos económicos", fustigó Oscar Aguad (UCR).

Por la Coalición Cívica, la diputada Patricia Bullrich (Capital) enfatizó que, más que proyecto anticrisis, "es un paquete de la crisis del poder, porque echa mano de recursos sin reparar en si su origen es el lavado de dinero, el narcotráfico o el terrorismo". Y se exaltó: "¡Déjense de joder y tengan pelotas: voten en contra!".

El kirchnerista Luis Cigogna le respondió furioso: "No vamos a tolerar que nos digan que es una ley de amnistía. Es una falta de respeto, una falsedad y una infamia".

También Pro cuestionó el paquete anticrisis: "No sabemos si esta ley se hace para que ingresen capitales o para darles impunidad a los corruptos", dijo Federico Pinedo, mientras que Jorge Sarghini (justicialismo nacional) fustigó: "Este es un cheque en blanco para delitos de cuello blanco".

Felipe Solá (Unión Peronista) arremetió contra el proyecto, sobre todo contra la moratoria. "El próximo gobierno va a encontrar corroídas las bases institucionales para instalar nuevamente una cultura tributaria, que esta ley hará trizas", advirtió.

"En este país se fugaron 22.000 millones de dólares en un año; ¿qué dinero se pretende blanquear cuando persiste la desconfianza? Es una medida direccionada para los amigos", alertó Claudio Poggi (Frejuli). Claudio Lozano (CTA) acotó: "Si se aprueba la ley caerán las causas judiciales abiertas por fuga de capitales y evasión tributaria, contra empresas como Pérez Companc, Repsol, Shell y Esso, por más de 4000 millones de dólares".

"Con esta ley -cargó la socialista Laura Sesma- nuestro país se convierte en un paraíso fiscal, cuando no también un paraíso delictual."

Apuran el trámite en el Senado

* Luego de la aprobación del paquete anticrisis en la Cámara de Diputados, el oficialismo en el Senado tratará de sancionar lo más rápidamente posible el proyecto del Gobierno. Hoy, a las 11.30, la Comisión de Presupuesto de la Cámara alta buscará dar dictamen positivo al megaplán y el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Angel Pichetto (FPV-Río Negro), confirmó que pretende tenerlo convertido en ley el miércoles o jueves de la semana próxima. Fuentes de la bancada mayoritaria garantizaban anoche que tienen los votos necesarios para convertir en ley el blanqueo y la moratoria sin pasar grandes contratiempos.

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