Avanza la postulación de Duhalde

Aunque sus más directos referentes evitan responderlo, Duhalde mastica una candidatura. Si no es en 2009, será en 2011, pero algo está claro: es el único que puede comandar su movimiento. ¿Hasta cuándo seguirá actuando desde las sombras? Para el dirigente Daniel “Chicho” Basile, es el “piloto de tormenta” que necesita el país en crisis
Para los analistas, Duhalde es un dirigente que sabe aprovechar los tiempos. No arremete en forma directa sobre la realidad política, sino que espera el momento exacto para hacer su aparición. Sin imponerse. Recurriendo al sentido de la oportunidad. Teniendo paciencia.

Es lo que hizo en los últimos años, cuando el kirchnerismo decidió no escucharlo más, hasta que a fines del año pasado fortaleció el armado del Movimiento Productivo Argentino, una estructura formada por dirigentes políticos, empresarios y sociales de distintos extractos ideológicos. Desde Raúl Alfonsín hasta Eduardo Buzzi de la Federación Agraria y varios referentes más, como el ex diputado Carlos Brown.

Ahora, todo el arco político está pendiente del armado de Duhalde y de sus propias aspiraciones políticas y electorales, si las tiene. Probablemente, no quepa duda de que las tiene: un ex presidente y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, con adherentes no sólo en territorio bonaerense sino a nivel nacional, muy difícilmente pueda permanecer en el llano por el resto de su vida política. Sus continuas recorridas por la Provincia y por el país no pueden ser en vano.

Es inevitable: mastica suavemente una candidatura mientras teje la red que hará de contención a los kirchneristas desencantados del grupo que los supo aglutinar y ahora se disgrega de a poco, conforme se le escurre el poder a Néstor Kirchner, como agua entre las manos.

Entretanto, suma dirigentes a su entorno. El diputado nacional y ex candidato a gobernador de la Provincia, Francisco de Narváez, ya lo sabe: tiene el apoyo de Duhalde.

Felipe Solá, otrora duhaldista y otrora kirchnerista, también abandonó el espacio K. Duhalde, acompañado del ex ministro de Economía Jorge Sarghini, lo recibe con los brazos abiertos, aunque el propio Sarghini admita que no reciben órdenes de Duhalde. Es lógico: si recibieran órdenes sólo cambiarían de figurita; Kirchner es quien da órdenes irrevocables e indiscutibles. Duhalde, para ellos, convence, consensúa.

“Es un muchacho con aspiraciones”, dijo a Hoy el dirigente ultraduhaldista Daniel “Chicho” Basile, sobre Felipe, como si hablara de un neófito en la política. “Sin embargo, debería rendir cuentas y dar explicaciones”, aunque no a Duhalde sino a la sociedad, porque el ex presidente “no pide explicaciones, trabaja para el pueblo”, dijo el ex diputado.

Ayer, la propia HIlda “Chiche” Duhalde, la esposa del caudillo de Lomas de Zamora, lo dejó claro: “Lo que me parece conveniente es que todos los actores políticos, y, sobre todo, los de mayor experiencia en la gestión, den su opinión. Por supuesto que Duhalde tiene su pensamiento. Pero si lo quiere hacer público o no es una decisión de él”, dijo. No es un comentario ciego.

Cada vez que Chiche habla de “mayor experiencia en gestión” no lo hace ignorando la trayectoria en la gestión pública de su propio marido, ex intendente de Lomas de Zamora, ex gobernador de la Provincia, ex vicepresidente y ex presidente argentino. Aunque no lo reconozca con todas las letras, ¿se puede hacer una referencia velada a una mayor “experiencia en gestión”? Difícil.

“Es un hombre que sabe de política, mucho más que el 99 por ciento de los dirigentes, por no decir el 100. Si él evalúa que su palabra puede ser importante, lo hará”, argumentó Chiche. En hermenéutica duhaldista: esperará el momento apropiado para “salir a la cancha”, como ya lo anticipó el propio“Chicho” Basile, al afirmar que es lo que sucederá si Néstor Kirchner quiere jugar de candidato bonaerense.

Basile también lo tiene claro, y sacó a relucir la carta que mejor le cabe a Duhalde: “La Argentina está necesitando en este momento de crisis internacional un piloto de tormenta”. Palabras mágicas para el duhaldismo: si hay un traje en el que Duhalde se siente cómodo es ese, el del piloto de tormenta, ese vestido en el que se muestra en cada presentación del Movimiento Productivo. Pero claro, el kirchnerismo intenta resistir la embestida del caudillo bonaerense. Para los K, el duhaldismo argumenta tener otro as bajo la manga: “No son sólo los duhaldistas los que reclaman la candidatura de Duhalde”, asestó Basile, aunque reconoció que para que el lomense se presente deberían pasar dos cosas: que Kirchner vaya como candidato a diputado o que “se incendie el país”, entre otras circunstancias, como el clamor de algunos gremios, que ya empezaron a hacerle cosquillas al poder de los K.

“No creo que Kirchner se presente porque no creo que saque el 20% de los votos”, sostuvo, por último, Basile, aunque en el fondo, como otros duhaldistas, espera que sí se presente y dé pelea, como intentó darla él a Balestrini por la conducción de PJ bonaerense. Cuestión de saber aprovechar tiempos. Duhalde será candidato en 2009 o en 2011. El tiempo, duhaldista, dirá.

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