Avanza el plan para patrullar el conurbano con 900 gendarmes

El gobernador Scioli confirmó ayer a Clarín que los agentes reforzarán "las zonas calientes" del GBA. Los intendentes podrán decidir los lugares a patrullar en sus distritos. En el conurbano ocurre el 73% de los delitos de la Provincia.
La provincia avanza en los acuerdos con el Gobierno Nacional para incorporar un refuerzo de 900 gendarmes al control de la seguridad callejera en el conurbano. Según explicó ayer el gobernador Daniel Scioli a Clarín, "vamos a destinarlos a las zonas más calientes del Gran Buenos Aires, pero no de un modo uniforme, porque cada lugar tiene su propia problemática".

El pedido de fuerzas federales para reforzar la seguridad incluye también a Mar del Plata. En los 34 municipios del conurbano se registra el 73% de los delitos denunciados en toda la provincia.

Los intendentes serán los encargados de establecer los "puntos conflictivos" donde deberían instalarse los refuerzos. A partir de esa determinación, el ministerio de Seguridad organizará su distribución del personal. Ya se aclaró que cubrirán tres turnos de trabajo, por lo que el refuerzo de presencia real en las calles será de 300 hombres.

Las gestiones transitan ahora por el andarivel político. El ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, diseña con su colega nacional, Aníbal Fernández, el esquema para el futuro desembarco de más agentes federales en el GBA.

Uno de los puntos a resolver es el rol que tendrán los gendarmes. Por limitaciones de la Ley de Seguridad Interior, tienen acción restringida en la intervención sobre episodios de delitos comunes y en la investigación de casos dentro de la jurisdicción provincial. "Se busca una variante que permita articular la tarea de los gendarmes con la de la Policía Bonaerense", explicó a Clarín un funcionario de Seguridad.

La Gendarmería actúa en el conurbano desde 2003. Entonces, las autoridades acordaron la llegada de 2.000 efectivos para tareas de prevención. Ocuparon puntos estratégicos en la villa La Cava, en San Isidro, y el barrio "Ejército de Los Andes (Fuerte Apache) en Tres de Febrero.

En octubre de 2008 hubo una polémica por el retiro de 500 gendarmes de La Cava. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, pidió a la Nación que revisara esa medida. Ocurrió después del crimen del ingeniero Ricardo Barrenechea, registrado en Acasusso.

Ahora, otros jefes comunales reclaman la presencia de gendarmes en sus distritos. El intendente de Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez, pide refuerzos para controlar el delito en su partido. "Mañana (por hoy) me voy a comunicar con el ministro Stornelli para, a través de él, canalizar el pedido al Ministerio de Justicia de la Nación", dijo Gutiérrez a Clarín.

"Yo creo que con los gendarmes realizando patrullajes móviles se puede mejorar la seguridad. Es una fuerza disuasiva que se complementaría muy bien con la Policía", aseguró el intendente de Quilmes. "Hay un reclamo muy fuerte de la sociedad y tenemos que dar solución", agregó.

Además de los 900 gendarmes, el Ministerio de Seguridad bonaerense desplegará sobre el Gran Buenos Aires al 90% de la promoción 2009 de graduados de las academias policiales.

Hoy egresan 870 oficiales de la escuela "Juan Vucetich"; 170 de la academia de Olavarría y 240 del Liceo Policial, donde se instruye a los investigadores.

"El objetivo es alcanzar un promedio de 2,5 policías por cada 1.000 habitantes", dijo a Clarín un jefe de la Bonaerense. Ese parámetro se logra en algunas ciudades, pero en las más pobladas del segundo y tercer cordón del conurbano está entre 1,5 y 2 agentes por cada 1.000.

Stornelli y el jefe de la Policía, Juan Carlos Paggi, coinciden en que la fuerza de seguridad necesita 15.000 efectivos más. Hoy están activos 52.000 policías y 2.000 gendarmes intervienen en tareas de control en puestos fijos.

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