Avanza en los EEUU una histórica ley de protección ambiental.

En una ajustada votación, la Cámara de Representantes aprobó una norma que obliga a las empresas a limitar las emisiones que causan el calentamiento global.
La nueva ley, inédita en ese país, obligaría por primera vez a las empresas del país a limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.

Con 219 votos a favor y 212 votos en contra fue aprobado el proyecto, que constituye una victoria para el presidente Barack Obama, quien colocó el cambio climático y una ley sobre energías limpias entre las prioridades más altas de su administración.

Sin embargo, el proyecto de ley dividió profundamente a los políticos, empresarios y hasta organizaciones de protección del medio ambiente en Estados Unidos. Hasta último minuto era incierto el resultado de la votación en la Cámara de Representantes. Sólo ocho republicanos votaron a favor de la ley, mientras que 43 demócratas se pronunciaron en contra.

El proyecto pasará ahora al Senado, donde se prevé que el debate será aún más duro. Los Estados Unidos, que junto con China, emiten alrededor de la mitad de los gases de efecto invernadero en el mundo, recibe desde hace tiempo presión de otros gobiernos para actuar con mayor agresividad para reducir la emisión de gases contaminantes.

Los límites a las emisiones aprobados hoy eran resistidos por el entonces presidente George W. Bush. La ley establece la creación de un sistema conocido como "cap and trade", que fija límites máximos y de venta de derechos de emisión de dióxido de carbono entre empresas. Un sistema similar existe en la Unión Europea (UE). Asimismo, el proyecto prevé una reducción de las emisiones del 17 por ciento por debajo del nivel de 2005 para el año 2020.

La legislación marca un "cambio fundamental" en la política climática y energética de Estados Unidos y es la "ley medioambiental más importante" en la historia del país, opinó el legislador demócrata Ed Markey, uno de los autores del proyecto. La mayoría de los republicanos y algunos demócratas temen que la ley tenga efectos negativos sobre la economía y en particular sobre el precio del petróleo y la electricidad.

El líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, John Boehner, advirtió de una "pesadilla burocrática": la energía se encarece, pero los problemas energéticos del país no son solucionados. La ley pondrá en riesgo 2,5 millones de puestos de trabajo, indicó.

Por su parte, el republicano Frank Lucas sostuvo que la ley pone en peligro "el nivel de vida y la calidad de vida" de los norteamericanos. En cambio, los demócratas creen que con este cambio en la política climática se crearán "millones de puestos de trabajo verdes", ante todo en el sector de las energías limpias.

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