Avanza la beatificación de Juan Pablo II

Desde hoy el popularísimo Papa Juan Pablo II, que falleció en abril 2005, será proclamado Venerable por su sucesor, Benedicto XVI, por haber vivido con "virtudes heroicas" su catolicismo. Otro paso muy importante en el camino a los altares de Karol Wojtyla, será así cumplido y ahora queda solo por aprobar el imprescindible milagro, que está practicamente pronto para las verificaciones.
"¡Santo ya!" proclamaban carteles y cantos de la multitud en los funerales de Juan Pablo II, que de paso sirvieron para empujar hacia el pontificado al cardenal alemán Joseph Ratzinger, a quién el mismo Wojtyla quería como sucesor.

Benedicto XVI dejó sin efecto, como Juan Pablo II hizo con la madre Teresa de Calcuta, el período de 5 años después de la muerte que establece el derecho canónico. La excepción es el reconocimiento a que Wojtyla murió "en olor de santidad". Recién el 2 de abril se cumplirán los cinco años.

Para entonces estarán marchando a todo trapo los preparativos para la que posiblemente será la más multitudinaria ceremonia de beatificación de la historia. El mismo Papa proclamará beato a su predecesor probablemente en octubre, como Clarín adelantó hace dos meses. La firma del decreto del reconocimiento de las "virtudes heroicas" por parte del Papa formaliza la aprobación en noviembre por parte de la Congregación para la Causa de los Santos.

También será necesario un decreto del Papa para el reconocimiento del milagro, después que lo constaten la comisión de médicos y la comisión de cardenales. El milagro es imprescindible y es ya "vox populi" que se trata del caso de la monja francesa Marie Simón-Pierre, de la Congregación de las Pequeñas Hermanas de las Maternidades Católicas.

La hermana Marie sufría de un agresivo mal de Parkinson precoz para su edad, la misma enfermedad que fue la causa principal de la muerte de Juan Pablo II, cuando le faltaba poco más de un mes para cumplir 85 años. La monja Marie Simon-Pierre y las otras religiosas de su congregación le rezaron intensamente al Papa que acababa de morir para pedirle su intercesión ante el Altísimo y obtener la curación milagrosa de Marie.

Así fue, la monja se curó de golpe y en octubre estará entre los invitados especiales a la ceremonia de proclamación del nuevo beato. Una vez que médicos y cardinales aprueben el milagro, una curación inexplicable para la ciencia, el Papa debe firmar ese decreto. Faltará luego fijar la fecha de la proclamación de la beatitud. Para hacer santo a Juan Pablo II hará falta después un segundo milagro y una ceremonia, de canonización dentro de dos o tres años.

El Papa firmará también hoy el decreto de beatificación del sacerdote polaco Jerzy Popieluszko, que era uno de los capellanes del sindicato libre de Solidaridad. El religioso fue secuestrado y asesinado por la policía del régimen comunista polaco el 10 de otubre de 1984 tras celebrar su última misa.

Como decía Tayllerand, no fue solo un horrendo crimen sino también una tontería porque el asesinato aceleró la caída del comunismo polaco. Como Popieluszko fue asesinado "en odio de la fe", su caso de martirio no requiere constatar un milegro.

Se informó además desde Londres que el Papa irá entre el 16 y el 19 de setiembre de visita a la capital británica y a Escocia. No será una visita oficial porque el Papa quiere evitar los lujos del pesado protocolo de la monarquiía británica, que incluye paseos en carroza y el pernoctamiento en el palacio de Buckhingam.

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