Sin avances en el conflicto entre Ferrosur y el personal jerárquico

La negociación continúa estancada. Y el próximo viernes vencerá la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. Los empleados se reúnen para evaluar los pasos siguientes. Y no descartan nuevas medidas de fuerza.
Aunque en el transcurso de la semana pasada se desarrollaron otras dos reuniones entre las partes, el conflicto que mantiene el personal de dirección con la empresa Ferrosur se encuentra hoy estancado, sin perspectivas alentadoras de poder avanzar hacia un acuerdo.

El próximo viernes vencerá el plazo de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación, una resolución que permitió ponerle fin al paro que los empleados habían lanzado. Cuando el compás de espera finalice, podrían llegar nuevas medidas de fuerza que afecten el servicio del transporte de cargas.

Los trabajadores nucleados en la Asociación Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Puertos Nacionales (Apedefa) reclaman el pago de una suma fija no remunerativa de 500 pesos, que la compañía propiedad del grupo Camargo Correa acepte el ámbito de representación gremial, y la posibilidad de iniciar la discusión por otros dos ítems que los empleados consideran clave como el viático local y la antigüedad.

El miércoles pasado, representantes gremiales y representantes de la empresa mantuvieron una reunión en un hotel de la Capital Federal. El día siguiente mantuvieron un nuevo encuentro, de unas cuatro horas de duración, en la sede del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, las citas no sirvieron para destrabar el conflicto, y los esperados avances no llegaron. "No hubo ningún tipo de acuerdo, ni acercamiento. Lamentablemente, hoy estamos en la misma situación que cuando empezó el conflicto", dijo ayer a EL POPULAR una voz sindical. "Hasta ahora estamos en la misma situación que cuando salimos del Ministerio. Está todo trabado, todo parado y sin ninguna novedad relevante", agregó sin mayores expectativas de llegar a un acuerdo en los próximos días.

Los próximos pasos

A medida que se acerca el vencimiento de la conciliación obligatoria, los trabajadores ya analizan los pasos a seguir, en caso de no obtener una respuesta a sus reclamos. Mañana desarrollarán una asamblea en Olavarría, para la que llegarán a la ciudad el secretario general, el secretario gremial y el abogado de Apedefa, con la finalidad de asesorar a los empleados involucrados en el conflicto.

Aunque los representantes sindicales prefieren evitar declaraciones polémicas para no entorpecer la negociación y evitar sanciones durante la conciliación, sí trascendió que por estas horas los trabajadores no descartan la realización de una nueva medida de fuerza la próxima semana. "La empresa sigue sin acceder a nuestros pedidos y en las últimas reuniones todo quedó estancado. Es más, el encuentro en el Ministerio de Trabajo empezó a las 12.30 y terminó cerca de las 16, pero finalmente resultó inútil porque no sirvió de nada", lamentó una fuente cercana a la negociación.

De todas maneras, las voces consultadas admitieron que el plan de lucha todavía no está definido y que cada paso de la protesta se definirá de acuerdo con la situación del momento. "Si siguen las condiciones como están hasta el momento, llegada la situación veremos qué es lo más conveniente. Habrá que ver si se vuelve al paro, si se define la adopción de otro tipo de medida, o si se sigue adelante con la negociación para intentar destrabar las cosas", dijo una voz del gremio para abrir el abanico de posibles caminos.

Y a pesar del estancamiento actual de la mesa de diálogo, todavía no pierde las esperanzas de un acercamiento. "También existe la posibilidad que terminada la conciliación obligatoria, la empresa vuelva a convocarnos para hacer algún ofrecimiento. No descartamos nada, lo que pasa es que hasta ahora la actitud ha sido bastante desconcertante y es como que nadie sabe bien qué es lo que va a pasar", completó. "De hecho, había algunos comentarios circulando que nos iban a llamar en estos días, pero todavía los teléfonos están en silencio", dijo.

En Olavarría, el gremio Apedefa nuclea a unos 43 empleados de dirección de Ferrosur, que hasta mediados del año pasado se encontraban fuera de convenio, y sin estar encuadrados dentro de los dos gremios con representación: La Unión Ferroviaria y La Fraternidad.

El viernes 15 de enero, ya organizados en su nueva estructura, lanzaron un paro que sólo duró cuatro horas: se inició al mediodía y terminó a las cuatro de la tarde, cuando la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria.

A la medida de fuerza se plegaron jefes de patio, quienes dirigen las maniobras y el armado de los trenes, al personal del centro de control de operaciones, organismo que dirige las rutas de los trenes, y también a los empleados del centro de atención al cliente, dependencia que maneja el contacto con el público y realiza la distribución de los vagones. La huelga no afectó a los servicios de transporte de pasajeros, pero sí a los trenes de cargas.

En octubre del año pasado, cuando llegó a Olavarría para supervisar la conformación local de Apedefa, el secretario gremial nacional, Adrián Silva, había explicado en una entrevista con EL POPULAR que el proceso que llevó a los ferrocarriles de las manos estatales a las concesiones privadas "fue sumamente complejo". Y recordó que "en aquel momento, hace unos 16 años, la empresa dio muy buenos sueldos para mantener excluidos de los convenios a muchos trabajadores. Entonces, la diferencia de ingresos entre el personal jerárquico y los obreros fue abismal. Sin embargo, con el correr de los años, las categorías que contaban con representación gremial fueron creciendo y los niveles se fueron emparejando. Han subido los sueldos de base y lógicamente han recortado a los jerárquicos, excluidos de todo convenio".

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