Un avance para la unidad palestina

En un gesto de conciliación hacia Hamas, el primer ministro de facto Salam Fayyad, de Fatah, presentó ayer su renuncia y la de todo su gabinete. Fatah y Hamas empezaron a negociar un gobierno de unidad en Egipto tras la invasión israelí en Gaza.
Los palestinos dieron el primer paso hacia un gobierno de unidad nacional. Ayer, en un gesto de conciliación hacia Hamas, el primer ministro de facto Salam Fayyad presentó ayer su renuncia y la de todo su gabinete. “Es el fin esperado a este gobierno porque fue ilegalmente establecido de acuerdo con intereses personales y destruyó los intereses del pueblo palestino”, celebró el vocero de Hamas en Gaza, Fawzi Barhum. En junio de 2007 el presidente palestino Mahmud Abbas nombró unilateralmente a Fayyad, disolvió el Parlamento y acusó a Hamas de haber convertido su gobierno en la Franja de Gaza en una dictadura, a pesar de haber ganado las elecciones un año antes.

Entonces las dos facciones palestinas parecían irreconciliables. La lucha callejera en Gaza y la toma de control de ese territorio por parte de Hamas había disuelto cualquier posibilidad de mantenerse unidos en un mismo gobierno de unidad nacional. Hamas se quedó con la franja y Abbas y su partido, Al Fatah, retuvieron el control de Cisjordania. Por una vez, fue su oposición a Israel lo que los volvió a unir.

“Creemos que el clima positivo de la primera ronda de diálogo ofrece una oportunidad que hay que explotar para acabar con las divisiones y una base sobre la que trabajar para alcanzar la unidad y la reconciliación”, estimó Fayyad en su carta de renuncia. Después de la guerra que lanzó Tel Aviv sobre la Franja de Gaza y que acabó con 1400 muertos y más de cinco mil heridos, las dos facciones palestinas aceptaron sentarse nuevamente a dialogar.

Las conversaciones de reconciliación entre Fatah y Hamas se abrieron el 26 de febrero en Egipto y ese día se anunció la decisión de constituir tal gobierno antes de finales de marzo. El gobierno de consenso tendrá como tarea principal preparar las elecciones generales y supervisar la reconstrucción de la Franja de Gaza, prácticamente destruida por los 22 días de bombardeos y ataques israelíes.

Tanto Fatah como Hamas necesitan de un gobierno de unidad nacional. El primero porque ya quedó demostrado que ningún acuerdo de paz con Israel funcionará si no se incluye a Hamas. Después de la división de los territorios palestinos en 2007, el presidente Abbas avanzó en un diálogo de paz con el gobierno israelí, pero las negociaciones terminaron socavadas por el constante lanzamiento de cohetes contra las ciudades fronterizas israelíes, desde la Franja.

Hamas, por su parte, también aprendió que la única forma en la que lo invitarán a ser parte de las mesas de diálogo internacional será de la mano de Abbas y Fatah. El gobierno dirigido por Abbas obtuvo el lunes pasado la promesa de la comunidad internacional de 4500 millones de dólares para la reconstrucción de la Franja de Gaza, pero sólo si ellos también participan de la administración de los fondos.

Pero mientras Estados Unidos y la Unión Europea se mostraron abiertos a dialogar con Hamas si se unen a un gobierno de consenso, no está tan claro si el futuro gobierno israelí hará lo mismo. Después de las últimas elecciones, el líder de la ultraderecha Benjamin Netanyahu se perfila como el favorito para quedarse con el cargo de primer ministro. El viernes adelantó que, si logra formar gobierno, incluirá en su programa político la destrucción de Hamas en Gaza.

Comentá la nota