Avalos responde: “La intervención de la Fiesta del Algodón fue por el desmanejo de muchos años”

SAENZ PEÑA (Agencia) - En respuesta a los duros cuestionamientos efectuados por la Juventud Radical de Sáenz Peña, Ariel Avalos -colaborador del interventor de la Fiesta Nacional del Algodón- aseguró que a esta situación se arribó “pura y exclusivamente como consecuencia del desmanejo, falta de previsión y de planes a futuro por quienes estaban al frente de la misma”, y que las últimas ediciones de Ferichaco “deseaban mucho que desear”.
“Dicho de esta manera pareciera que los únicos culpables fueran los que estaban al frente al momento de la intervención, por lo que aclaro desde ya, que este desmanejo se dio durante muchos años, por lo que todo lo que conforma la Fiesta Nacional del Algodón quedó destruido”, expresó Ávalos, para señalar que “de inversión en el hotel o el predio ni hablar”.

Al respecto consideró que “ningún saenzpeñense medianamente objetivo puede dejar de reconocer que las últimas ediciones de Ferichaco, si bien fueron hechas con esfuerzo, dejaban mucho que desear”, y que “el hotel que administraba tenía dos meses de sueldos y salario anual complementario impagos, por lo que los empleados estaban al borde de la toma del Gualok.”

Recordó que sobre la Fiesta del Algodón habían “embargos e inhibiciones de todo tipo”, mencionando entre ellos de la AFIP (con veintidós planes de pagos caídos), D.G.R., y el no pago de agua y luz. “No se hacían los aportes ni contribuciones, había empleados en negro, no se pagaba al Sindicato, empleados mal categorizados, todo por un monto superior a cuatro millones de pesos de deuda, sin contar los juicios laborales”, dijo.

Observó que “párrafo aparte merecen los reclamos de algunos prestamistas de nuestra ciudad a quienes “cambiaban” cheques, por supuesto que a tasas usurarias”, para preguntarse “¿cómo se registra esto en un ente público?”.

Mucha bijouterie y poca industria

El colaborador del interventor Edgardo Bachman recordó además que “mientras en nuestro Chaco veíamos crecer otras muestras como Agronea (emprendimiento privado), nuestra Fiesta Nacional era cada vez más pobre. No se hacían rondas de negocios, la calidad de los expositores año a año decaía, mucha bijouterie china y puestos de comida rápida eran la postal de algo que debería estar atado a la producción”.

Consideró que “si tendría que enumerar la cantidad de hilanderías y talleres de confección que mostraban sus manufacturas en la feria, seguramente alcanzarían los dedos de una mano. Está claro que la Fiesta Nacional del Algodón no cumplía los objetivos para los que fue creada. Nadie se cree tan autosuficiente como para no pedir ayuda o colaboración a nadie, pero tampoco pongamos los lobos a cuidar las ovejas”, señaló.

“Respecto de los ladrilleros, si buscan diarios de la década anterior van a ver que la mayoría de las casas AIPO de Sáenz Peña se hacían con ladrillos quitilipenses y los nuestros la veían pasar”, dijo, para sostener que “si al rol opositor lo cumplen con seriedad, es el contrapeso necesario e indispensable para el desarrollo de nuestro Chaco”.

El predio ferial, una anarquía

“A todo esto se debe sumar la total anarquía existente en el predio ferial, que es lo único que puede generar ingresos genuinos. Pero como no tiene “dueño”, cualquiera hace lo que desea”, expresó Ariel Avalos.

Precisó al respeto que en el predio del barrio Monseñor de Carlo “hay feriantes, mercadería de Desarrollo Social y herramientas del Municipio, venenos, un taller textil, Desarrollo Social de la Provincia, Casa del Campo y SUM, todos ocupantes gratuitos, pero mientras tanto no hay ni siquiera baños para la cantidad de gente que va a diario va. Actualmente se está en un proceso de negociación con cada uno de los ocupantes”, dijo, mientras pidió “que esto no se tome a mal porque nadie tiene intenciones de correrlos ni cosa que se le parezca”.

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