El FCS no avalará la destitución del presidente de Diputados

El oficialismo decidió no participar de la maniobra contra el kirchnerismo. Y prefieren esperar hasta diciembre para retomar el poder.
El vicepresidente del bloque de diputados del Frente Cívico y Social, Mario Perna, aseguró que el oficialismo no apoyará ninguna "maniobra" tendiente a alterar el orden institucional de la Cámara baja. Es decir, no formarán parte de la movida orquestada por barrionuevistas, saadistas y renovadores peronistas para sacar de la presidencia del cuerpo al kirchnerista Néstor Tomassi.

La decisión fue adoptada por el bloque frentista tras una reunión que se desarrolló ayer por la mañana en la sala de comisiones del Senado. "No nos vamos a prestar para ser parte de una maniobra planificada para alterar el orden institucional de esta Cámara. No asumiremos la corresponsabilidad en la conducción del cuerpo a partir de un diferendo interno de la oposición", aseveró Perna a El Ancasti.

De esta forma, el FCS dejó en claro que no participará de la interna que mantienen algunos sectores del peronismo con el kirchnerismo. Y de hecho, la pretendida destitución de Tomassi quedaría como una intentona. Es que para producir cambios de esta naturaleza en la conducción del cuerpo son necesarios los dos tercios de los votos, un número imposible de reunir sin la anuencia del oficialismo. "Respetamos la institucionalidad. La Cámara (de Diputados) ha sido desmembrada institucional y administrativamente, pero esta situación debe ser asumida por sus responsables. Hace dos años el interbloque opositor se presentó como alternativa; y resulta que un conflicto partidario interno, de peronistas con kirchneristas, pone en riesgo la institucionalidad del cuerpo", analizó Perna. Sin embargo, el legislador oficialista acotó que solo en el caso de que Tomassi renunciara a la presidencia, el FCS podría estudiar nuevamente la situación. Está claro que el oficialismo no quiere retomar la conducción del cuerpo en medio de una profunda crisis financiera de Diputados, ni muchos menos ayudar a un sector del justicialismo a resolver insalvables diferencias internas con sus contrincantes coyunturales. Y de hecho, la bancada del FCS tiene por premisa aguardar hasta diciembre, cuando con los números de su parte, podrían retomar la presidencia de la Cámara baja.

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