Aval del Concejo para subir las tasas y volver a licitar el transporte

Fue en la reanudación de las sesiones y sin discusión mediante. El oficialismo hizo pesar su mayoría.
Las sesiones en el Concejo Deliberante de San Luis volvieron con todo. El oficialismo municipal logró imponer ayer su supremacía numérica y le liberó el camino a la Intendencia para lanzar el segundo llamado a licitación por el transporte urbano de pasajeros y aplicar desde enero próximo un aumento escalonado en las tasas y servicios de un 15%.

El resultado 8 a 4, lejos de asemejarse a un marcador deportivo, fue el denominador común en las votaciones que terminaron por aprobar ambos proyectos, considerados vitales para la administración de Alicia Lemme. Aunque esa cifra también prevaleció en otro tema clave: el presupuesto municipal 2009, que también sorteó el escollo legislativo y se transformó en ordenanza.

La semana de descanso (el jueves pasado no hubo sesión por el Día del Empleado Legislativo Municipal) le vino como anillo al dedo al bloque PJ-PUL para replantear su estrategia sobre cómo hacer valer su rol de fuerza mayoritaria. Por eso, ayer no hubo mayores discusiones en los temas que requerían una convalidación urgente. Y se evitaron los largos debates previos a la votación, con chicanas de por medio, que caracterizaron al resto del año.

El mejor ejemplo del cambio se notó en el tratamiento del pliego del transporte. El oficialismo ni siquiera dio tiempo al habitual intercambio de opiniones. Y en menos de tres minutos liquidó el tema que hace 15 días había aprovechado la oposición para levantarse y dejar la sesión sin posibilidades de continuar por falta de quórum. Cuatro intervenciones de tres concejales precedieron el momento en el que el presidente del cuerpo, Oscar Di Sisto, ordenó la votación. El “no podemos seguir con estas acciones dilatorias” del titular de la Comisión de Transporte, Jorge Sopeña, sepultó las ilusiones de Raúl Ruffa y de Francisco Reyes Rosales -ambos del bloque Autonomía Municipal- de que el proyecto retornara a comisión.

Como “una importante herramienta para que el Municipio cumpla con sus objetivos”, el concejal Eduardo Gomina planteó la necesidad de acompañar la suba generalizada de tasas y servicios, que resume el eje central de la nueva ordenanza tarifaria. Sin embargo, Moira Ponce del unipersonal 18 de Junio habló en representación de la oposición y dijo que no pudieron imponer las modificaciones que proponían, como crear una alícuota diferenciada para el comercio -hoy universal del 2 por mil-, revisar lo que se debe pagar por limpieza de baldíos y actualizar lo que tributan los juegos electrónicos.

Francisco Torres se plegó al intento de Ponce de que vuelva a comisión aludiendo una supuesta disconformidad de la Cámara de Comercio, pero Gomina aclaró que las dudas de los mercantiles serán evacuadas en reuniones ya acordadas con funcionarios de la Secretaría de Hacienda. Finalmente la votación habilitó al Ejecutivo a aplicar durante 2009 aumentos trimestralmente para cerrar el año con un acumulado del 15%, que impactaría en uno o dos pesos más en el costo del alumbrado, barrido, limpieza y agua para los 42 mil contribuyentes capitalinos.

Un pliego para que coexistan dos empresas

A 24 días de que expire el lazo judicial que obliga a Saisa a funcionar en la ciudad, el Concejo aprobó el segundo llamado a licitación del transporte que mueve a diario unos 55 mil pasajeros. Y a diferencia de lo que sucedió con el primero, que tuvo un solo oferente y se declaró “fracasada”, el pliego salió tal cual lo envió el Ejecutivo.

El nuevo escrito está redactado para que dos empresas trabajen al mismo tiempo y que haya competencia sólo en tramos de algunas líneas. No prevé el surgimiento de una “administradora” ajena a la Intendencia y a la concesionaria, el punto más polémico de la primera convocatoria. En su lugar establece que la futura prestataria deberá invertir en todo el equipamiento informático para que desde el comienzo la tarjeta magnética recargable sea el único instrumento de pago. El sistema posibilitará que el Municipio cuente con información al instante de la marcha del servicio y de la recaudación, una de las grandes falencias actuales.

El pliego está pensado sin aumentos de boleto -sólo el que suba sin tarjeta deberá pagar $1,75- y sin cambios de recorridos. Aunque deja abierta la posibilidad a que a los seis meses se haga una revisión general para hacer los itinerarios más rentables y a que en un futuro se integre a un servicio metropolitano, junto a La Punta y Juana Koslay. Obliga además a que haya una unidad disponible por línea en la madrugada.

Comentá la nota