Aval del Concejo para el destino final de la basura

Los ediles capitalinos aprobaron la creación de un consorcio para la gestión conjunta de los residuos. Se sumaron Banda del Río Salí, Alderetes, Las Talitas, Yerba Buena y Tafí Viejo.
Tras extensas exposiciones por más de tres horas, los concejales de la capital sancionaron ayer la integración a un consorcio para la gestión de los residuos sólidos urbanos junto a otros cinco municipios del área metropolitana.

Claudio Viña (FR), José Luis Avignone (UCR) y José Costanzo (Partido Autónomo) fueron los únicos concejales que le dieron la espalda al proyecto impulsado desde Casa de Gobierno. Los ediles de la oposición sustanciaron su rechazo a la escasa información técnica difundida en torno a este proyecto y la falta de cálculos en torno al costo real que implicará esta iniciativa.

La sesión extraordinaria se realizó al mismo tiempo que los Concejos Deliberantes de Yerba Buena, Banda del Río Salí, Tafí Viejo y Alderetes hacía lo propio. Todos ellos, junto a Las Talitas (sancionó el proyecto el viernes pasado) integrarán un consorcio para la gestión de las 800 toneladas de basura diaria que generan.

Junto a los ediles de la oposición, quienes enarbolan la bandera del rechazo a este proyecto son los vecinos autoconvocados de varias localidades lindantes al predio de Overa Pozo (Cruz Alta), sitio donde se realizará la disposición final de los residuos sólidos urbanos (RSU).

Argumentan que el basural afectará los emprendimientos agrícolas que hay en la zona y que la contaminación que este vaciadero generaría atentará contra la vida social de las poblaciones cercanas. Incluso, temen por la proliferación de alimañas y la contaminación de las napas freáticas a causa de los lixiviados de la basura.

Incluso, el jueves enviaron cartas documento a los presidentes de los Concejos Deliberantes de los seis municipios del área metropolitana exhortándolos a no sancionar la iniciativa, caso contrario se iniciarían acciones legales.

El consorcio de la basura contará con el apoyo económico y técnico de la Provincia y estará a cargo de la política y gestión total de los RSU. El objetivo es que Overa Pozo reciba los primeros camiones con desechos durante los primeros meses del año próximo.

En tanto, la planta de Pacará Pintado -donde hoy disponen sus residuos los municipios metropolitanos, hecho que implicará una nueva renegociación contractual entre las partes- se transformaría en un centro de reciclado y transferencia de los desechos, antes de su disposición final.

Overa Pozo es un predio de aproximadamente 100 hectáreas de las cuáles en la etapa de relleno sanitario y planta de tratamiento se ocuparán menos del 10 por ciento del espacio.

Según las autoridades provinciales, esto representa un reaseguro para la zona ya que no sólo se cercará y habrá seguridad las 24 horas del día sino que también se crearán cortinas forestales.

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