Auza, Olano y los "cuatro de copas" del lunghismo

En una nota dirigida a nuestra redacción el dirigente Mario Abait fija su postura en torno a distintas cuestiones políticas de la ciudad de Tandil.
Hay algo que reconocer: son reiterativos en sus métodos. ¿De qué estamos hablando, che?. De los radicales en su estrategia -tan simple y elemental- para responder con falacias a los cuestionamientos de la oposición legislativa.

Decimos "oposición" casi como un ritual pedagógico para poder ubicar a los ediles que no pertenecen al bloque oficialista. Porque, lamentablemente, hasta hoy, y desde hace años, no hay en la Aldea una verdadera oposición política al Lunghismo.

Salvo-como excepción- la actuación tibia, pero efectiva en muchos casos, del ex concejal Carlos Mansilla, hoy por hoy, no se vislumbra todavía una estrategia opositora al oficialismo actual.

En un post anterior-comentando el ataque al compañero Olano- hablamos de la estrategia radical de enviar al frente a los "cuatro de copas" que tienen en el legislativo local, para contestar críticas y/o acciones políticas de los adversarios a la gestión comunal.

Lamento decirles que mucha efectividad no tiene la estrategia, ya que no pasa de ser chicanas para regocijo de los militantes, funcionarios y/o algún vecino de vacaciones que se entretiene con estas chicanas del oficialismo. La gente común, la que labora todo el día, no tiene tiempo ni le interesa estas pequeñas escaramuzas protagonizadas por "políticos" a sueldo de los gobiernos locales o provinciales o nacionales.

Cuando hablan estos personajes de la política-no los pequeños sino los jefes- sobre la institucionalidad, la gestión de gobierno, la mejora de la calidad cívica de nuestra gente e instituciones, no hacen otra cosa que practicar lo que el radicalismo ha venido haciendo en los últimos 60 o 70 años: pura chachara, palabras, palabras. Nunca acciones que expresen una conducta distinta a la vieja politiqueria que tanto ha alejado a la gente de sus representantes.

Esa "nausea" sartreana que una amplia porción del vecindario cultiva hacia "la política" tiene que ver con estas prácticas y estilos de actuación publicas. No mejoramos nada con esto; es más, diría que profundizamos la brecha que la sociedad ha puesto con "la política".

Hace mucho tiempo que la gente de a pie no come vidrios, y olfatea que ni lo que expresan estos cuatros de copas enviados para "bajarle el precio al adversario" es producto de su pluma y mucho menos de su inteligencia política. Son meros títeres de los escribas de turno que el Lunghismo ha sabido contratar. Hay un dicho que usaba seguido el Gral Perón que viene a cuento de lo que estamos analizando: "es más fácil que un malo se convierta en bueno, que un bruto en inteligente". Así estamos viviendo el verano 2010 en la Aldea Serrana...

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