Auza dice que gestionaría por el barrio, pero "Lunghi es muy celoso en estas cuestiones"

"Las gestiones que se pueden realizar son todas, lo que pasa es que no he realizado ninguna gestión que no se me ha pedido. Incluso el mismo gobierno del doctor Miguel Lunghi es muy celoso para estas cosas", aseguró ayer el flamante concejal.

El concejal del Frente para la Victoria, Néstor Auza, dijo ayer que le hubiera gustado sumarse a las gestiones por el Plan Federal de Viviendas, aunque aclaró que el gobierno de Miguel Lunghi "es muy celoso" en esas cuestiones, sobre todo cuando mantenía "una relación muy aceitada" con la administración central de Néstor Kirchner.

"Las gestiones que se pueden realizar son todas, lo que pasa es que no he realizado ninguna gestión que no se me ha pedido. Incluso el mismo gobierno del doctor Miguel Lunghi es muy celoso para estas cosas", aseguró ayer Auza en referencia al retraso en la llegada de los fondos nacionales.

El concejal recién asumido indicó que "jamás me he interpuesto en un proyecto en donde no se me ha pedido que gestione, y ustedes tienen claramente en la memoria lo que sucedió con el barrio Falucho XXII".

Auza, quien está a cargo del Plan Quinquenal del gobernador Daniel Scioli, recordó que "en esa oportunidad me vinieron a ver los adjudicatarios porque el plan no salía y desde ese momento me puse a disposición, gestionando".

En contraposición mencionó el caso de La Movediza: "Jamás se me habló para generar una gestión destinada a ese Plan Federal y si se me pide, obviamente, me pondré a disposición tanto de la gente como del Ejecutivo para ayudar a que se resuelva el problema".

Auza describió que "la relación con el Gobierno nacional siempre la ha tenido muy aceitada el doctor Lunghi hasta que sucedió lo que sucedió, pero estoy a disposición si creen que puedo resolver el problema, y creo que sí. Por ello lo haré ni bien me lo soliciten", cerró al respecto.

Repercusiones en

medios provinciales

Varios medios y agencias informativas de la ciudad de La Plata, donde está asentada la Gobernación bonaerense que administra Daniel Scioli, ya se hicieron eco ayer de la amenaza del intendente Miguel Lunghi de recurrir a la Justicia por la demora en la culminación del Plan Federal de Viviendas.

"Un intendente recurrirá a la Justicia por atrasos en obras" tituló ayer la agencia Noticias Bonaerenses, en un artículo en donde describió que iniciará acciones contra el Gobierno nacional.

Ese medio indicó que la decisión surge por el atraso en la ejecución de casas populares del Plan Federal de Viviendas lanzado por la Presidencia de la Nación; una situación que, dijo, obedece a motivos políticos y a su decisión de no "pasarse al kirchnerismo", según señaló.

Basándose en las declaraciones que Lunghi realizó a Multimedios El Eco, agregó que denunció que poco antes de un acto realizado en el barrio mencionado para la adjudicación de un pequeño número de viviendas, desde la Secretaría General de la Presidencia le exigieron que en su discurso mencionara "que el próximo presidente de la Nación iba a ser pingüino o pingüina", en alusión a Néstor y Cristina Kirchner.

También el diario El Día de La Plata retomó la información al indicar que el jefe comunal adjudicó el "retraso" de esa construcción a su negativa de sumarse a las filas del kirchnerismo tiempo atrás: "Ahora comentan que estuve cerca o lejos de Kirchner, que tiro la pelota para arriba. Me pidieron dos veces que me pasara al kirchnerismo y dije que no lo iba a hacer nunca", expresó.

Paralelamente, el portal noticioso bonaerense Infocielo describió, a partir de lo publicado desde este medio, que voceros del Municipio ratificaron la idea de realizar una denuncia por "discriminación", aclarando que "no a Lunghi, sino enfrentando a los humildes contra los humildes", asegurando que "voy a iniciarle juicio al Gobierno porque está todo firmado".

Agregó que "un día antes del acto en La Movediza me dijeron desde la Secretaría de la Presidencia que tenía que poner en el discurso que el próximo presidente de la Nación iba a ser pingüino o pingüina", denunció Lunghi, que pateó el tablero ante las presiones sociales que se suscitaron tras la toma de las casas postergadas del Plan Federal de Viviendas de Nación.

Caso Zárate

Lo cierto es que también en localidades como Zárate hay un estado de alerta y movilización por el retraso en la llegada de fondos para las etapas I y II del Plan Federal de Viviendas. Ahí las obras del barrio Los Ceibos comenzaron en 2006 y tenían un plazo de 18 meses para ser finalizadas. Sin embargo, por diferentes motivos, entre ellos la falta de fondos, las casas se fueron retrasando más de lo debido.

"En todo este tiempo, los vecinos tuvieron que pasar por situaciones lamentables, teniendo que vivir alquilando una vivienda más de lo necesario, que luchar contra la indiferencia y también con la falta de un compromiso para que estos hogares puedan ser ocupados de una vez por todas", señalaron los medios lugareños.

Hace algunas semanas los adjudicatarios mantuvieron una nueva reunión con el ministro de Infraestructura de la Nación, el arquitecto Julio De Vido, en donde el funcionario había prometido que los fondos iban a estar llegando para la tranquilidad de los socios de la Asociación Civil y la del intendente municipal, presente en el encuentro, que ya sufría en demasía los reclamos constantes.

En Corrientes también

acusan discriminación

También en Corrientes los medios provinciales informaron que el gobierno de Arturo Colombi "entregó su última tanda de viviendas antes de dejar el poder a la nueva gestión, en un hecho que demuestra las consecuencias del enfrentamiento político entre la provincia y la Nación, porque las casas tardaron dos años en construirse por las retenciones de fondos federales que aplicó la administración Kirchner".

La construcción de viviendas significó "una gran frustración para los dos últimos años de la gestión saliente al tiempo que al iniciarse el freno de los recursos del Plan Federal, a principios de 2008 con el llamado conflicto del campo, comenzaron a paralizarse unas tras otras las obras en barrios de la capital y al menos en unas quince localidades del interior provincial".*

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