Los autos "tuneados" son inseguros por donde se los mire

Estos vehículos modificados que desarrollan elevadas velocidades comprometen seriamente la seguridad de sus ocupantes ante un accidente y representan también un peligro para terceros

A quien sea observador de vehículos y le gusten éstos, nunca le resultará indiferente un automóvil "tuneado". A algunos le causa un rechazo inmediato, a otros los lleva a preguntarse que cantidad de dinero tuvo que invertir el propietario para modificar un auto que, a veces, no se lo puede imaginar como era cuando salió de la línea de montaje de fábrica.

Si bien los gustos pueden variar en cuanto a la estética automotriz, que también es una cuestión de modas, las modificaciones mecánicas a los autos implican un cambio de comportamiento del mismo ante algo que no se modifica nunca: las leyes de la física.

Los autos "tuneados" son inseguros por donde se los mire Foto: Archivo   /  

Las reformas mecánicas y de carrocería, los cambios de rodado de neumáticos y de altura, inciden de manera directa en la distribución de pesos y en el comportamiento dinámico de un vehículo. Esto da por resultado que la seguridad que originalmente un automóvil podía ofrecer a sus ocupantes y a terceros en caso de accidente, se vea realmente comprometida.

"No hay que olvidar que un vehículo, tal y como ha sido diseñado por el fabricante, es básicamente un conjunto de elementos equilibrados entre sí y concebido para operar con esa configuración" explicó Florencio Gamallo, ingeniero mecánico de la Universidad de Buenos Aires, e investigador en cuestiones relacionadas con combustibles alternativos y nuevos sistemas de tracción vehicular de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Stralsund, Alemania. Además, Gamallo sintetizó algo que seguramente no se tiene en cuenta cuando se lleva adelante la reforma de un automóvil: "En el diseño de cualquier vehículo hay invertidos miles de horas de ingeniería, análisis por simulación, ensayos individuales de componentes, a lo cual se le añade, como segunda etapa, los ensayos prolongados en condiciones reales de operación, en pistas de pruebas. Sólo después de todos esos pasos, un automóvil se considera adecuado para transitar en la calle. Es casi imposible que cualquier modificación posterior, aún las hechas por profesionales, se vea validada por semejante cantidad de pruebas".

Dentro de los variados testeos con los que se concibe un automóvil, se encuentran también los ensayos de choque, comúnmente llamados "crash tests". Los mismos se realizan con vehículos en condiciones estándar, la mayoría, sacados al azar de varios prototipos producidos antes de su fabricación en serie.

En Europa, por ejemplo, organismos independientes como el Euroncap, eligen también al azar vehículos cuando ya han salido a la venta y realizan las mismas pruebas a modo de revalidación de los test hechos por la terminal. Los ensayos de choque que se han realizado sobre iguales modelos, pero "tuneados" o con pequeñas modificaciones como la disminución de distancia al piso, dieron resultados que indicaban que un impacto desde cualquier ángulo sería catastrófico para los ocupantes.

"Los índices de deformabilidad de la estructura de una carrocería y chasis varían enormemente cuando cambia la zona de impacto, que en condiciones normales tendría que ser el paragolpe o la misma altura de éste sobre las puertas laterales" puntualizó el ingeniero mecánico Gustavo Brambati, Subgerente de Seguridad Vial del Centro de Estudios de Seguridad Vial (CESVI). "Un paragolpe impactando a la altura de las ventanillas, sobre un parabrisas o una luneta puede ser mortal para los ocupantes de un coche" agregó.

La velocidad y el "Tunning"

El "Tunning" no es sólo estético. La gran mayoría de estos autos están modificados para llegar a velocidades mucho mayores que las especificadas como las máximas por sus fabricantes. Casi siempre participan de carreras de aceleración, comúnmente llamadas picadas, realizadas en forma ilegal en calles de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense. Algunos, los menos, lo hacen en forma legal en las picadas que se organizan en el Autódromo de Buenos Aires algunos fines de semana, con todos los elementos de seguridad correspondientes para una pista de carreras.

Los riesgos de una velocidad elevada en estos automóviles son enormes y la seguridad pasa a ser totalmente inexistente. Basta con recordar el terrible episodio protagonizado por el conductor Sebastián Cabello en la Avenida Lugones, frente al estadio de River Plate, quien participaba con su Honda Civic preparado de una picada y llevó por delante a una mujer y su pequeña hija que circulaban con su Renault 6, el cual, como consecuencia del impacto, se incendió y les provocó la muerte a ambas. Los peritajes comprobaron que el Honda chocó al Renault casi a 130 kilómetros por hora, aunque había reducido ya su velocidad antes del impacto.

El chip

En los autos modernos de inyección electrónica, lograr una mayor velocidad no se obtiene a la "vieja usanza", cambiado el carburador o modificando el caño de escape entre otras cosas. Se tiene que adquirir un "chip" electrónico que permite que el motor gaste más combustible y desarrolle mas potencia. Este chip es muy fácil de conseguir, tanto en casas especializadas o en Internet y la instalación del mismo en un taller no pasa de la media hora con un precio que no baja de los $600. La buena noticia es que muchos de los vehículos de última generación incorporaron un sistema que bloquea el funcionamiento total del motor cuando se cambia este componente electrónico.

"Obviamente, una mayor disponibilidad de potencia implica siempre una mayor solicitación sobre los elementos estructurales del vehículo como la carrocería y la parrillas de suspensión, entre otras cosas. Asimismo, las mayores velocidades que la potencia suplementaria permite alcanzar, pueden poner al límite la adherencia de los neumáticos y la capacidad operativa de los frenos principalmente" puntualizó el ingeniero Florencio Gamallo.

Los autos "tuneados" son inseguros por donde se los mire Foto: Archivo   /  

Las ruedas no son sólo unas lindas llantas

Los neumáticos de un automóvil son los que ofrecen constantemente el apoyo del coche sobre el piso y la modificación del tamaño de los mismos, así como el de llantas (algo infaltable en el "tuneado"), tiene opiniones divididas acerca de las incidencias sobre la seguridad. Algunos estudios estadounidenses y europeos recomiendan no cambiar las medidas de las ruedas de los automóviles ya que esto provoca un desgaste prematuro de los sistemas de dirección y amortiguación, imprescindibles para garantizar la seguridad del mismo. Otros hablan acerca de que un cambio puede ofrecer mayor adherencia y maniobrabilidad según el uso que se le dé al vehículo.

"Una cubierta más ancha y con un talón menor, las llamadas de perfil bajo, ofrecen un mejor desempeño a velocidades elevadas y a la vez una mayor superficie de apoyo que se traduce en una frenada mas corta" explicó el Ingeniero Jorge Montes, Gerente Comercial de Neumáticos Goodyear. El ingeniero Gamallo opinó también que en el mercado aparecen permanentemente nuevos productos, y podría suceder que, en algunos casos, un neumático de características o dimensiones diferentes a las originales tenga mejor desempeño en determinadas condiciones de servicio aunque agregó:"no obstante, una alteración sustancial de las dimensiones de los neumáticos utilizados, introduce, en la mayoría de los casos, cambios en la geometría de dirección, que podrían influir negativamente sobre el comportamiento del vehículo. En el caso de las llantas no originales, es frecuente que primen criterios estéticos antes que cuestiones funcionales o de seguridad, lo cual es, sin duda, un criterio equivocado".

A la luz de las estadísticas y de las pruebas de choque, la conservación estándar del automóvil garantiza que todos sus sistemas de seguridad funcionen. Y mediante ello, se salvan vidas.

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