Hay más autos y menos choques en las rutas que van a la Costa

Hay más autos y menos choques en las rutas que van a la Costa
Segun datos oficiales, es el verano con menos accidentes de los últimos 5 años, aunque la cantidad de vehículos creció un 25 por ciento. Los especialistas en seguridad vial dicen que la gente se cuida más por los radares y los controles.
Más autos en las rutas a la Costa Atlántica, pero menos muertos y accidentes graves. Las primeras estadísticas de enero cierran de manera positiva. Según Covisur, concesionaria de la Autovía 2, por el peaje de Samborombón pasaron en estos días unos 15.000 autos más (390.402) que en la primera quincena de 2008. Pese al aumento del tráfico -creció un 25,5% de 2005 a la fecha-, se redujo la cantidad de accidentes: 48, el registro más bajo de las últimas cinco temporadas. Esto repercutió en los casos fatales. El Operativo Sol informó que se registraron 10 muertos, dos menos que en el año anterior.

La batería de controles de prevención, el sistema de radares fijos y móviles, las medidas especiales (como la restricción al tráfico de camiones en los días de recambio turístico) y una mayor concientización por una parte de los conductores son los argumentos de las autoridades y los especialistas para explicar lo que pasa hoy en las rutas a la Costa. "Entendemos que fortaleciendo las acciones de prevención, control y sanción lograremos reducir las muertes en las rutas. Somos optimistas de revertir la crisis por la inseguridad vial", comentó a Clarín Felipe Rodríguez Laguens, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).

Ese organismo, junto con la Policía bonaerense y la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), montó este verano un fuerte dispositivo en las rutas a la Costa. "En términos generales hay un mayor respeto, o miedo, por parte de los conductores. Estuvimos en las rutas el fin de semana pasado y notamos más rigurosidad policial en los controles. Este es el camino a seguir, aunque estas acciones se deben incrementar en cantidad y calidad. Y empezar de una buena vez con la educación vial de la población", analizó el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), Eduardo Bertotti.

Antes de que funcionaran los radares y se multara a los infractores (desde el 1° de enero), un test oficial reflejó que el 90% de los automovilistas sobrepasó el límite de velocidad (60 km/h en zona urbana y 130 en ruta). Con los dispositivos de control, eso se redujo considerablemente. Sin embargo, el jefe del Operativo Sol, Héctor Martínez, reconoció que muchos conductores no respetan las normas: "En especial los jóvenes, que se sienten omnipotentes al volante. La gente debe aprender a manejar con los otros. Detrás de la mayoría de los accidentes hay errores personales. Por eso no existe un patrón. Hay muertos en curvas y rectas, de día y noche".

Para Ernesto Arriaga, de la Dirección Nacional de Vialidad, "el argentino levantó el pie del acelerador porque nota que existen más controles, pero el cambio debe ser cultural y llevará tiempo. Los números no representan un éxito, pero si las medidas continúan a largo plazo será factible reducir un 10% anual la cantidad de accidentes".

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