Autopista: pelea técnica por fallas de pintura

Surgieron defectos entre James Craik y Villa María. Vialidad Nacional y el grupo Roggio discuten sobre la responsabilidad.
A un año y medio de su habilitación, uno de los tramos de la autopista a Rosario muestra signos de un desgaste prematuro. En los casi 30 kilómetros que van desde James Craik hasta Villa María sobresale la casi inexistente división de carriles. Por momentos, la pintura de la clásica línea intermitente de rayas desaparece por completo y luego reaparece como si fuera una antigua huella.

Ese trayecto fue construido por el grupo Roggio y se incorporó al tránsito el 4 de octubre de 2007, en una carrera contrarreloj por las presiones del Gobierno nacional para inaugurarlo antes de las elecciones presidenciales de ese año.

La semana pasada, la delegación local de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) recibió un informe de la Gerencia de Obras y Servicios Viales, en el que se consignó la irregularidad detectada. "Se detectó que se colocó una pintura en caliente encima del hormigón sin limpiar bien la base. Hemos exigido a la empresa que lo pinte de nuevo, y aunque no está de acuerdo, lo tendrá que hacer", aseguró el jefe del distrito Córdoba de la DNV, Gabriel Wamba.

El funcionario aseguró que, si bien el tramo en cuestión fue habilitado hace 18 meses, se hizo una "recepción provisoria y no definitiva de la obra", por lo que relativizó el período de garantía, que es de seis meses.

"Además, en las obras siempre hay vicios aparentes y ocultos. La pintura tiene que durar tres años y en los controles se verifica su estado, el espesor y la calidad de retrorreflexión (para la noche)".

Pelea técnica. De todos modos, Wamba reconoció que, frente a ese criterio de la DNV, hay una "pelea técnica" con la empresa constructora. Y es que Roggio había advertido sobre el inconveniente cuando se aprestaba a realizar el mismo trabajo en el tramo entre Villa María y Ballesteros, inaugurado en marzo pasado.

"Por esa advertencia se pidió que la gente especializada hiciera el chequeo", admitió Wamba. En esa oportunidad, la firma encargada de la obra señaló que el tipo de pintura exigida en el pliego es la adecuada para asfalto, pero no en hormigón, que es el material utilizado en los tramos en cuestión.

La explicación técnica es la siguiente: al aplicarse en caliente, la pintura adhiere mejor en el asfalto dilatado por la temperatura. En cambio, el proceso no tiene la misma respuesta en hormigón. Pero Vialidad insiste en que el problema fue "no haber limpiado bien la base" sobre la que se aplicó la imprimación (fijador que se usa antes de colocar la pintura).

Wamba fue más allá al indicar que, si Roggio se niega a rehacer el trabajo, se "ejecutará el seguro de garantía depositado" en su momento por la firma. Además, reveló que se han detectado "problemas de hundimiento" a la altura del puente ubicado en el acceso a Oncativo, aunque reconoció que también esto es materia "discutible".

En este caso, se deberá establecer si hubo fallas en la obra o si el inconveniente se debe a una sobrecarga en los camiones. "Para colmo, allí está la parada de la policía Caminera, por lo que el paso de la carga se hace más lento y con mayor impacto del esperado", señaló.

En ese marco, anunció que en breve arrancarán las obras para contar con balanzas móviles en la autopista (los trabajos durarán ocho meses). Estarán entre las rutas provincial 2 y nacional 158, pasando Villa María, para controlar el nivel de carga de los camiones.

Duró poco

Material. La pintura utilizada para las demarcaciones viales es un producto especial que se coloca en caliente y sobre una imprimación, que es una especie de fijador.

Vida útil. Colocada sobre asfalto, la pintura sobrevive alrededor de tres años. En base de hormigón, duró menos de la mitad.

Polémica. Para Vialidad Nacional, hubo un error de procedimiento al no limpiarse adecuadamente la base. La empresa Roggio, en cambio, advirtió que el producto exigido en los pliegos no es el adecuado para una carpeta de hormigón.

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