Autopista Luján-Junín, un proyecto parado desde agosto del 2007.

Cuando corría agosto del año 2007 y, en la mismísima Casa Rosada, el por entonces presidente Néstor Kirchner declaraba en un acto oficial la “utilidad pública” de la autopista Luján – Junín, una corriente de satisfacción se adueñaba del ánimo mayoritario por el presunto avance que ese decreto significaba con miras al inicio de la obra.
El hecho de tratarse de una iniciativa privada presentada ante el OCCOVI , por la empresa Homaq, transformaba en necesaria esa convalidación del Poder Ejecutivo para dar vía libre a un emprendimiento por el que se había estado reclamando desde la década del noventa y que, hace dieciocho meses, parecía más cercano que nunca.

Pero un año y medio después hay que afirmar que ese horizonte es totalmente diferente, obviamente porque de esa autovía que pretende unir los más de 180 kilómetros que separan a ambas ciudades no se empezaron ni a sentar las bases y no hay indicios de que eso ocurra en el corto plazo.

Un dato que orienta el tema en dirección a la incertidumbre es la falta de precisiones que existe entre las autoridades políticas locales y regionales, muchas de ellas presentes aquel día del anuncio presidencial en Balcarce 50.

Un vocero del intendente de Junín, Mario Meoni, le dijo a este diario que el emprendimiento se encuentra estancado por disposición del Occovi (Organo de Control de Concesionarias Viales), que consideró excesivo el plazo y el presupuesto fijado por Homaq para llevar adelante los trabajos.

Tanto es así que, según la misma fuente, no se realizó el llamado a licitación, donde Homaq contaba con la ventaja de resultar ganadora si ninguna otra compañía ofrecía hacer la autovía por un monto equivalente al cinco menos de lo requerido en la presentación inicial.

“Por otro lado, la autopista no fue incluida en ningún plan de obras para este año, por lo que no es muy factible que aparezcan novedades positivas en los próximos meses”, dijo, por su parte, Javier Gabrielli, jefe de Prensa de la Municipalidad de Junín.

Con todo, los automovilistas tendrán que continuar enfrentándose al riesgo de morir cada vez que afronten un viaje por la Ruta Nacional 7, hoy por hoy una de las líderes en tragedias por tránsito.

El proyecto

La propuesta presentada en su momento por la empresa Homaq consiste en la construcción, mantenimiento, administración y explotación en concesión del tramo de la actual Ruta Nacional Nº 7 comprendido entre el kilómetro 74 a la altura de Luján hasta el kilómetros 258,5 en la ciudad de Junín.

El proyecto contempla la construcción de dos calzadas de dos carriles cada una, la construcción de intercambiadores a distinto nivel en las intersecciones con las rutas provinciales Nº 41, Nº 51, Nº 30 y Nº 65, y de rotondas en los accesos a las localidades de San Andrés de Giles, y Chacabuco. Está incluido además el mantenimiento del tramo comprendido entre el fin del Acceso Oeste (km 63,2) y el fin de la Variante Paso por Luján (km 74).

La longitud total de la obra es de 181 kilómetros y la inversión estima asciende a $ 1.058.000.000.

Comentá la nota