Autopista: no descartan peaje desde 2011

El Gobierno definirá el modelo de gestión cuando la obra esté finalizada. Vialidad evalúa a Leones como centro de servicios.
Si se cumplen los plazos previstos en los pliegos, la autopista entre Córdoba y Rosario estará completa a fines de 2010, momento en el cual el Gobierno nacional decidirá si concesiona o no el mantenimiento de la estratégica vía.

"Hay que ver cuál será el modelo de gestión para todo el corredor, porque a partir de ese momento pasará a tomarse como una autopista entre Córdoba y Buenos Aires. Eso se definiría entre noviembre y diciembre de 2010", admitió Raúl Daruich, jefe del distrito Córdoba de la Dirección Nacional de Vialidad.

El funcionario no descartó la posibilidad de que un privado se haga cargo bajo el sistema de peaje. "En Vialidad prima la intención de una gestión que mantenga la inversión. Pero eso dependerá de lo que ocurra con las tarifas y los peajes", agregó.

A fuerza de prórrogas de palabra, el Ministerio de Planificación Federal sigue sin definir qué pasará con el actual esquema de concesiones viales. Tras haber cosechado un rotundo fracaso en el último intento de licitación para reprivatizar los corredores, el Gobierno debería definir antes de fin de mes cómo quedará el sistema.

"Hay que reformular los corredores y concesionar sólo los que sean factibles de conservar a satisfacción del usuario y con una tarifa razonable", razonó un alto funcionario que responde al ministro Julio De Vido. Incluso, no descartó una decantación tras la cual asomen menos rutas con peaje.

Entre los interrogantes figura la ruta nacional 9, justamente en tramos que ya son cubiertos por la autopista. La empresa Vial 5 tiene la concesión desde Pilar hasta Rosario. "El estado estructural y de servicios de las rutas concesionadas es bastante deficiente. Necesitamos una gran inversión para elevar el estatus de la ruta 9", dijo Daruich, quien además admitió que el tramo en Leones "está bastante malo".

Mantenimiento. En abril pasado, este medio reflejó la insólita situación generada en un segmento de 30 kilómetros de la autopista entre James Craik y Villa María, donde estaban virtualmente borradas las líneas blancas que dividen carriles y marcan el inicio de las banquinas.

Ese desgaste prematuro ya fue solucionado, pero Vialidad Nacional quiere evitar nuevas sorpresas y ya está preparando el pliego para licitar el mantenimiento desde Pilar hasta Ballesteros (132 kilómetros).

"Estaría listo a fin de mes y es posible que optemos por el sistema modular", confió Daruich. Ese esquema permite separar las tareas por módulos (desmalezamiento, barandas, señales, iluminación, pintura, entre otras tareas).

Hoy por hoy, es posible recorrer la autopista entre Córdoba y Bell Ville. A fin de año llegaría hasta Leones, donde se levantaría a futuro un centro de servicios del Automóvil Club Argentino (ACA). La consultora Ingeniero Tosticarelli y Asociados trabaja para definir la infraestructura necesaria para acceder a esa estación.

"Hemos analizado un tramo recto pasando Leones, con accesos por carriles lentos y una conexión por debajo de la autopista para los vehículos que circulan por la mano contraria. No será sólo una estación, sino un área integral de servicios", indicó el funcionario.

Respecto de otros tramos de la autopista, reconoció que, según los estudios, lo ideal es tener paradas con servicios cada 150 kilómetros, con el fin de romper la monotonía del viaje. "Todo depende de la inversión privada y, por ahora, más allá del pedido que hizo el ACA, no tenemos conocimiento de otra iniciativa", apuntó.

Luces y sombras

Barreras caídas. En la estación de peaje de James Craik pasaron de casi 9.000 vehículos diarios a sólo 1.300. "El tránsito que nos queda es el de la zona y el de los colectivos interurbanos", dijo uno de los empleados.

Siempre esperando. Rubén Pereyra no baja los brazos. "Acá no para nadie más, pero hay que estar", aseguró el único de los tres gomeros de James Craik que no pierde la esperanza.

Bonanza efímera. En la estación YPF La Ballesta, de Ballesteros, vivieron tres meses de alta facturación hasta que se habilitó el tramo a Bell Ville. Ahora, todo volvió a la normalidad.

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