Autopartistas levantan suspensiones y elevan producción

La ligera recuperación en marzo y la tracción de las exportaciones desde Brasil, por ahora le pusieron un piso a la crisis del sector metalmecánico de Córdoba.
La crisis se toma un respiro con las autopartistas; en los últimos días algunas de las empresas más grandes del sector decidieron reducir o levantar suspensiones e incrementar el ritmo de producción. Aunque la situación sigue siendo delicada, la mayor parte de las empresas ya realizó el ajuste y trabaja con su planta permanente de manera bastante estrecha. ¿Cuáles fueron las razones para este provisorio cambio de dirección? Para Juan Grundy, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, la recuperación del mercado brasileño ayudó a ponerle un piso a la crisis. "El efecto de los planes de estímulo a la industria automotriz de Brasil ha generado una demanda extra, por encima de años anteriores. Esto nos da un respiro, y ya se empieza a ver un poco más de movimiento en las terminales y las autopartistas", indicó.

Una de las empresas que retomará el ritmo normal es Valeo, que eliminará las suspensiones de los fines de semana, lo que significaba una caída del salario del 30 por ciento en ocho de los 30 o 31 días del mes. Autopartistas más pequeñas han dejado de lado sus planes para presentarse en procedimiento de crisis o los han postergado hasta el próximo mes, cuando la tendencia del mercado interno y externo comience a definirse. Varias de ellas están trabajando a un ritmo más cercano al que tenían antes de la debacle de fin de año.

"Aunque una golondrina no hace verano, hay una leve mejora porque también el grado de integración de partes nacionales en los vehículos brasileños es importante", añadió Grundy. Aproximadamente entre el 20 y 30 por ciento de la facturación de las autopartistas de Córdoba está directamente ligada al mercado brasileño; de este modo se compensa la caída en las exportaciones hacia otros destinos, como México o la Unión Europea, donde la demanda sigue en el subsuelo.

Otro factor que podría colaborar a atemperar la caída en la actividad es la recuperación del mercado de reposición: ante la baja en las ventas de vehículos nuevos, generalmente hay un aumento en la demanda de repuestos en el mercado interno. Sin embargo, este mercado todavía no ha dado señales claras de reactivación.

Sin contratados

Desde la abrupta caída del mercado, registrada a fin de año, las autopartistas se deshicieron de prácticamente todo el personal contratado. Según diversas fuentes consultadas, la cancelación de contratos laborales en el sector habría sido superior a los 1.500 empleos. Sólo una autopartista de origen francés redujo su personal en tres meses, de unos 320 empleados a menos de 180. "Las fábricas de autopartes tenían aproximadamente entre un tercio y la mitad de su personal bajo la modalidad de contrato temporal; ya no queda casi nadie en esa condición, así que estimamos que se perdieron mucho más de 1.000 puestos de trabajo", indicó una fuente gremial.

Según la Cámara que nuclea al sector, sólo una de cada tres firmas en crisis realizó la presentación efectiva. Muchas de las Pymes del sector decidieron acordar con sus empleados un esquema consensuado para adaptarse a la caída de la demanda. Así se eliminaron turnos y horas extra, se redujeron horas de trabajo y se las redistribuyeron, con la finalidad de evitar y minimizar los despidos.

Hasta ahora, alrededor de un tercio de las empresas ya acordó con los gremios esquemas de suspensiones que implican un salario con un piso del 70 por ciento, aunque la situación varía de empresa a empresa, y según el gremio y la modalidad de suspensión negociada. No obstante, muchas de estas medidas extraordinarias operan como recortes salariales encubiertos.

"Los procedimientos de crisis son como los robos declarados", dijo Grundy. «Por cada uno que se denuncia hay varios que están en marcha de hecho». El dirigente empresario agregó que en este contexto, "nos preocupa sobremanera que el gremio de la UOM, en el marco de las paritarias, esté reclamando el otorgamiento de una suma fija no remunerativa como recomposición salarial; creemos que la prioridad es ahora cuidar el empleo y éste es un pedido riesgoso, porque muchas de las empresas ya no están en condiciones de cumplirlo. Lo que tiene que primar es la prudencia, la paz social y la mente fría", concluyó.

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