Automotrices retoman planes productivos precrisis

Fiat y Renault trabajan a full, gracias a la recuperación del mercado brasileño (incluso con horas extra). En las demás empresas del sector subsisten las suspensiones, pero la situación tiende a normalizarse.
La crisis no pasó, pero al menos, las principales terminales de Córdoba pueden respirar tranquilas. Es que el repunte de ventas registrado en el vecino país, en el mes de marzo trajo buenas noticias para las automotrices radicadas en la ciudad, especialmente para las que destinan buena parte de su producción al mercado brasileño.

Si bien la reactivación es estimada como una situación a corto plazo (las medidas para impulsar el consumo en Brasil se extenderán en principio sólo por tres meses), alcanzan para cambiarle el semblante al sector, uno de los más golpeados por la crisis financiera internacional. Al punto, que las principales automotrices radicadas en la ciudad han comenzado a retomar los planes productivos anunciados, antes que la recesión mundial obligara a repensar los programas previstos para este año, en función de la caída de la demanda interna y externa. Incluso, en algunos casos, las perspectivas para lo que queda del año superan a las definidas con anterioridad a la crisis.

Por ejemplo, en Renault, luego de un parate, recuperaron el ritmo de trabajo habitual, aunque limitaron la actividad a un solo turno (en 2008 habían comenzado a ensayar dos turnos), lo que no es poco si se tiene en cuenta que a fines del año pasado el panorama se presentaba sombrío. Además, alcanzaron récord en producción en un turno, superando las 200 unidades diarias, gracias a la eficientización de los procesos productivos.

"Si el repunte de Brasil se mantiene y se recupera el mercado interno, gracias a los planes del gobierno nacional para impulsar el consumo, confiamos en mantener estos niveles de producción durante todo el año", sostuvo Juan De Carlo, jefe de Comunicación de Renault.

Por el lado de Fiat, la planta de la localidad de Ferreyra presenta un nivel de actividad similar al de mediados de 2008, con una producción diaria de 200 unidades que llegarán a 300 a fin de año, según lo informado desde la empresa. Con más del 80 por ciento de su producción destinada a abastecer el mercado exterior (principalmente el brasileño), en la automotriz de origen italiano volvieron las horas extra, una especie en extinción en el sector.

"Estamos trabajando con el nivel de producción que habíamos planificado para 2009, antes que la crisis internacional provocara un replanteo de toda la industria", señala Leonardo Destéfano, gerente de Relaciones Externas y Comunicación.

Cabe destacar que en ambos casos la reactivación beneficia no sólo a sus trabajadores directos, sino también en forma indirecta a sus proveedores, proporcionando nuevos horizontes a todo el sector.

Cuadro de situación

Las buenas noticias que rodean a Fiat y Renault no alcanzan para revertir la situación de otras automotrices, más dependientes de lo que sucede en el mercado interno. Es el caso de Volkswagen y la fábrica de camiones Iveco. En ambos casos, continúan las suspensiones rotativas y el panorama se presenta sin cambios a la espera de la recuperación del mercado local. Sin embargo, un dato alentador es que se frenó la política de recortar puestos de trabajo, que a principios de año amenazó con dejar fuera del mercado laboral a cientos de operarios, aunque todavía siguen pendientes las negociaciones con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) por la situación de los contratados de la automotriz alemana (el próximo miércoles está prevista una audiencia en la Secretaría de Trabajo de la Provincia).

"La recuperación de Brasil es una buena noticia, pero hay que tener en cuenta que es algo coyuntural, no alcanza para superar la crisis del sector", asegura Leonardo Almada, secretario de Prensa de Smata.

En igual sentido, para el titular de la UOM, Augusto Varas, si bien la reactivación del mercado brasileño trajo "calma" a la industria automotriz, el sector "todavía está inmerso en una difícil situación, por lo que es prematuro decir que la crisis ya pasó".

Por otra parte, cabe señalar que a la caída de la producción se suma otra preocupación para los industriales metalúrgicos: en los distintos gremios vinculados al sector ya se está comenzando a hablar de aumentos salariales.

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