Los autoconvocados inician hoy un paro por tiempo indefinido

La medida de fuerza se concreta, pese al pedido de monseñor Luis Villalba para que levanten el plan de lucha, hasta que el Gobierno eleve una nueva propuesta a sus reclamos salariales.

Pese a haber retomado el diálogo con el Gobierno, a partir de una mediación del arzobispo Luis Villalba, los médicos y empleados autoconvocados de la sanidad iniciarán hoy un paro de actividades por tiempo indefinido, en reclamo de una recomposición salarial y estabilidad laboral.

Entre otros puntos, el sector exige un aumento del 100 por ciento en la base utilizada para calcular los salarios de la sanidad, el pase a planta permanente de 3 mil contratados antes de fin de año y la devolución de los haberes descontados por el Gobierno en represalia por los días no trabajados durante los paros y quites de colaboración realizados en las últimas seis semanas.

La medida de fuerza, que será con asistencia a los lugares de trabajo, se pondrá a consideración de las bases este mediodía, a partir de las 13.00, cuando delegados de todos los centros de salud se reúnan en un plenario general, en el hospital Obarrio, para determinar los pasos a seguir.

De confirmarse las protestas, tal como se presagia, seguirán sin atención los pacientes que concurren a los consultorios de especialidades y serán suspendidas las cirugías programadas. Además, en lo sucesivo, diariamente se realizarán ollas populares y abrazos simbólicos en los hospitales y CAPS, mientras que todos los miércoles se concretarán "marchas blancas" a la plaza Independencia.

En la reunión realizada este fin de semana, en la sede del Arzobispado, con la presencia de los ministros de Gobierno, Edmundo Jiménez, y de Salud, Pablo Yedlin, además de una delegación de los autoconvocados, monseñor Villalba pidió a las partes gestos concretos para destrabar el conflicto. Solicitó a las autoridades que estudien una propuesta para que la misma sea discutida en una nueva reunión con los profesionales, prevista para mañana, a las 10.00, en el Arzobispado; al tiempo que instó a los profesionales a levantar las medidas de fuerza, al menos, hasta escuchar el nuevo ofrecimiento del Gobierno.

Desconfianza médica

Sin embargo, todo parece indicar que el plan de lucha de la sanidad será ratificado en la asamblea interhospitalaria que se concretará este mediodía.

"Iniciamos el paro por tiempo indefinido y no habrá cambios hasta que las asambleas en los hospitales adopten una postura que luego se discutirá en el plenario general en el Obarrio, donde se definirán los pasos a seguir democráticamente y con la participación de todos", explicó a EL SIGLO Estela Di Cola, delegada del hospital de Niños y referente de los autoconvocados.

La médica señaló que el sector necesita "tomarse un tiempo para definir si mantiene o no el plan de lucha; porque venimos peleando desde hace cuatro meses por una mejora salarial y hasta ahora no hubo ningún cambio", explicó.

En este sentido, Di Cola advirtió: "En lo personal, creo que hay que mantener medidas de fuerza por lo menos hasta el martes, para ver si en la reunión convocada para ese día con el Arzobispo hay alguna respuesta concreta y superadora del Gobierno frente a los reclamos de la sanidad. No confiamos en el Poder Ejecutivo, en lo personal, mi confianza todavía se la tienen que ganar, porque no demostraron ninguna voluntad política concreta para destrabar el conflicto y solucionar las necesidades de la sanidad", sentenció. Además, opinó que las autoridades "están demostrando más interés en que levantemos las medidas de fuerza, que en charlar seriamente sobre el pedido de un aumento de sueldo", sentenció.

Piden respuestas

Por su parte, el doctor Jorge Ramaziotti, delegado del hospital Padilla, consideró que "lo mejor sería hacer lugar al pedido de monseñor Villalba, quien instó tanto a los autoconvocados como al Gobierno a adoptar gestos concretos para superar el conflicto".

Sin embargo, aclaró que "frente la dilación por parte del PE en buscar una solución al planteo concreto del reclamo salarial, las bases exigen una respuesta seria del Gobierno y es muy difícil que decidan levantar el paro por tiempo indefinido".

Cuando este diario le preguntó si en el sector desconfían de las autoridades, Ramaziotti dijo que "en la medida en que no haya más hostigamiento al personal, descuentos de sueldos e intentos de sumarios, se podrá recuperar confianza".

No obstante, aclaró que "lo único que permitirá destrabar el conflicto es una propuesta seria sobre el tema salarial y sobre la estabilidad laboral de los contratados, monotributistas y trabajadores de los planes jefas y jefes de hogar que prestan servicios en el sistema provincial de salud".

Exigen aumento para todos los estatales

Desde hoy, además de lidiar con los reclamos de la sanidad, el Gobierno provincial deberá afrontar un nuevo "foco de incendio". Tal como anticipó EL SIGLO ayer, el Frente de Gremios Estatales (FGE) iniciará una embestida para conseguir "el mismo aumento salarial y las mismas mejoras laborales que se otorgue al personal de la sanidad", según confirmó a EL SIGLO el dirigente Martín Rodríguez (ATE). El sindicalista informó que los delegados de todas las organizaciones que confluyen en el FGE se reunirán a las 9.00 en la sede de la CTA, en calle Moreno al 800, desde donde marcharán a la sede del Arzobispado "para solicitar una audiencia con el obispo Luis Villalba para que convoque a una mesa de diálogo salarial con el Gobierno, tal como hizo con los autoconvocacdos de la sanidad". Agregó que tras la visita al Arzobispado se dirigirán a la Casa de Gobierno, donde realizarán el mismo pedido a los ministros de Gobierno, Edmundo Jiménez, y de Salud, Pablo Yedlin. "Exigimos un aumento salarial de emergencia, de idéntica característica a la que se determine para los empleados de la salud", disparó.

Bussi tildó de "salvaje" a la huelga médica

El legislador José Luis Bussi (Partido Republicano), expresó su rechazo "al paro salvaje al que pretende someter a la población el sector de autoconvocados de trabajadores de la salud, puesto que los principales afectados serán los enfermos y quienes necesiten de atención médica".

El parlamentario advirtió que "llevar a la población hacia una situación de desatención y abandono de tal magnitud no reconoce andamiaje que pueda sostenerlo desde el punto de vista humanitario".

Bussi aclaró que "ello no quita legitimidad" a los reclamos del sector, "puesto que es justo que los médicos y sanitaristas perciban una remuneración adecuada a su preparación y responsabilidad". Y dijo que "ello pone en manos del Gobierno el compromiso constitucional de encontrar una solución al conflicto, dado que entre sus obligaciones primordiales se encuentra el de asegurar el servicio de salud para la población, la concordia entre todas las partes y el orden público. Ponemos en cabeza del gobernador José Alperovich cualquier desgracia que deba soportar una familia tucumana como consecuencia de éste conflicto", advirtió.

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