Los autoconvocados ganan la calle y llegan en Buenos Aires

Mientras en Tucumán se desarrolló una nueva marcha a la plaza Independencia, en la Capital Federal una delegación se entrevistó con altos funcionarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Los autoconvocados de la sanidad volvieron a salir a la calle para marchar a la plaza Independencia, en lo que a esta altura ya esta es una postal típica de los miércoles en Tucumán. La concentración de médicos, técnicos, operarios y empleados del sistema provincial de salud no fue tan numerosa como en otras oportunidades (habrían concurrido unas 2.000 personas), pero de todas maneras la bronca por la falta de respuestas satisfactorias a los reclamos salariales y laborales se hizo sentir, como todas las semanas.

Una vez más, el gobernador José Alperovich decidió ausentarse de la Casa de Gobierno, probablemente para no escuchar las bombas de estruendo y las duras consignas contra su Gobierno, así que la habitual recorrida matutina por obras de infraestructura, en esta oportunidad se trasladó hasta Monteros.

Reuniones en Buenos Aires

Además de marchar por las calles céntricas, los manifestantes no descuidan otros frentes que abrieron con paciencia en los últimos días. Trasladaron la batalla a Buenos Aires, y con buenos contactos lograron que de manera rápida se abran puertas de despachos importantes en la Capital Federal.

Ayer viajó una delegación integrada por Adriana Bueno (hospital de Concepción), Estela Di Cola (hospital de Niños) y Jorge Ramacciotti (hospital Padilla), que se reunió con el secretario de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación, Luis Hipólito Alén.

Allí plantearon de manera cruda las acciones que tomó el Poder Ejecutivo para frenar el conflicto, como los expedientes administrativos y la denuncia penal ante la Justicia (que no avanza ni parece que vaya a hacerlo ante la falta de pruebas) por supuesto abandono de persona.

Luego del mediodía, la entrevista fue con Norberto Ciaravino, jefe de Gabinete del ministerio de Trabajo de la Nación, quien estuvo acompañado por la asesora previsional Mercedes Burquin. Los tucumanos se encontraron con un paisaje similar al que dejaron en su provincia, ya que en las afueras del Ministerio, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), realizaba una ruidosa protesta para exigir la personería gremial y que se respete la libertad de afiliación de los trabajadores.

Un reclamo en cierta forma emparentado con la pelea que llevan adelante los autoconvocados, por afuera de las estructuras sindicales correspondientes, por lo tanto, sin sustento legal, según una resolución que dictó la Secretaría de Trabajo de la Provincia, que los manifestantes desconocen y objetaron ante la Organización Internacional de Trabajo y ayer en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Ramaciotti adelantó también que lograron reunirse con varios diputados nacionales como Claudio Morgado, del Frente Para la Victoria, quien se interiorizó sobre el conflicto. Una de las probabilidades que se ebajara es que la próxima semana la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados sesione en Tucumán y uno de los temas a tratar sería el conflicto en la sanidad.

Retornando a la marcha de ayer, luego de la palabra de los oradores, los manifestantes realizaron una caminata por calles Laprida, Córdoba, 25 de Mayo para retornar al principal paseo de los tucumanos y efectuar la posterior desconcentración.

Entre las medidas determinadas hoy, se efectuará una olla popular en el Hospital Avellaneda, que consistirá en un locro que compartirán con los colegas y familiares de los enfermos.

En tanto, los profesionales del Centro de Salud cortarán las inmediaciones del hospital. También, desde la Maternidad amenazaron con dejar de emitir certificados de nacimientos y altas medicas, medida que podría ser imitada en otros hospitales y CAPS y que serviría para presionar a los directores de esos establecimientos, quienes se verían obligados a plegarse a los reclamos o, por el contrario, redoblar sus esfuerzos para firmar ellos mismos las actas.

Ahora todos esperan que fructifiquen las gestiones de Monseñor Villalba

El Gobierno no encuentra un ministro que pueda tender puentes con los autoconvocados para destrabar el conflicto que, a pesar de su duración, no tiene a la vista una salida rápida y sin costos para el gobernador José Alperovich.

Tal vez por eso, las esperanzas están cifradas en que el Arzobispo de Tucumán, Monseñor Luis Villalba, se comunique entre hoy o mañana con las partes para tratar que la propuesta del gobierno supere a la anterior y que los autoconvocados cedan en algunos puntos ó revean su actitud y evitar de esta manera que fracase nuevamente una reunión entre ellos.

Del resultado de estas conversaciones dependerá si concreta ó no el conclave de mañana. Este iernes está previsto que la asamblea, para decidir los pasos seguir, se realice en la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, a las 13.00.

El pasado 15 de septiembre, en la sede del Arzobispado, el Gobierno ofreció un aumento de 20 pesos en la base empleada para determinar el básico del sector, elevándola de 250 a 270 pesos, además de la titularización de 1.500 contratados y el pago del ítem Responsabilidad Médica a todos los profesionales del nivel A (aquellos que poseen título universitario).

La propuesta fue descartada por los autoconvocados, por considerarla insuficiente, y lanzaron una contraoferta exigiendo que el aumento en la base de cálculo salarial sea del 100 por ciento, llevándola a 500 pesos, el pase a planta permanente de 3 mil contratados antes de fin de año, el pago del 82 por ciento móvil jubilatorio y la bonificación por Insalubridad, entre otros puntos.

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