Los autoconvocados analizarán nuevas medidas

Desde el sector estiman que el Gobierno se mantendrá en su posición de apostar por el desgaste, así que deberán agudizar la imaginación a la hora de plantea las protestas..
Sin mayores novedades por el fin de semana largo y luego de que el Gobierno mantuviera su postura de no aceptar los planteos salariales, el conflicto entre el personal autoconvocado de la salud y el Poder Ejecutivo ingresa hoy en su semana número 12. A pesar de que el diálogo entre las partes revivió gracias a las gestiones de monseñor Héctor Villalba, nadie se atreve a predecir cómo evolucionará la situación en los próximos días.

Los principales referentes de los autoconvocados estuvieron en contacto a pesar de que la última asamblea se realizó el viernes pasado en la Maternidad. La intención es evaluar alternativas para seguir adelante con el plan de lucha. Desde el sector estiman que la Casa de Gobierno mantendrá su postura de apostar al desgaste para normalizar la atención en las consultas ambulatorias y las cirugías programadas.

El tiempo es un factor que no juega a favor de los agentes estatales, que en algunos casos sufrieron fuertes descuentos en sus sueldos. A medida que pasan los días, deben agudizar el ingenio para encontrar nuevas formas de protestar sin que la opinión pública se vuelque en contra de ellos.

Al menos por el momento, algunas propuestas que se lanzan en las encendidas asambleas del sector, no se llevarán a cabo. Algunas incluyen la toma de los centros asistenciales, exigir la renuncia de los directores en los hospitales y hasta restringir la atención en las guardias, sin dudas la más delicada -y peligrosa- de todas las alternativas.

Hay que recordar que en la reunión del jueves pasado, en la cual Villalba hizo de mediador y el PE envió tres ministros a negociar, Jorge Jiménez (Economía), Edmundo Jiménez (Gobierno y Justicia) y Pablo Yedlin (Salud Pública), los autoconvocados se mostraron dispuestos a aceptar una mejora de haberes escalonada, siempre y cuando se fije un piso mínimo de 100 pesos de aumento en la base de cálculo elevándola a 350 pesos. Además, exigiero que se establezca un cronograma para que, progresivamente, ese ítem siga incrementándose hasta alcanzar los 500 pesos antes de marzo próximo. El Gobierno insistió en una suba de 20 pesos y tratar el tema de los contratados.

En caso de que el Gobierno no acepte otorgar ese monto de entrada, como alternativa para levantar las medidas de fuerza, los autoconvocados propusieron que se disponga antes de fin de año la titularización de los más de 5.200 trabajadores contratados y monotributistas que prestan funciones en el Sistema Provincial de Salud.

Otra de las condiciones impuestas por los trabajadores de la salud para dejar sin efecto el paro es que el Ejecutivo restituya los montos descontados de sus sueldos. Situación en la cual el PE tampoco está dispuesto a ceder, porque significaría resignar una bandera histórica del gobernador José Alperovich, "día que no se trabaja, no se cobra", y sentaría un precedente para animar a otros actores estatales a decretar medidas de fuerza.

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