Australia rechazó a los prisioneros de Guantánamo.

El Presidente electo quiere cerrar esa prisión, pero en lugar de blanquear procesos y causas, sólo busca que a los prisioneros los alojen (y torturen) en otro lugar del mundo.
SIDNEY.- El gobierno australiano rechazó formalmente este sábado la petición de ayuda de Estados Unidos par acoger a ex detenidos de la prisión norteamericana de Guantánamo.

"La petición recibida en diciembre de 2008 ha sido denegada", dijo la vicepresidenta, Julia Gillard, que basó la decisión en "consideraciones de seguridad nacional".

"Aunque sea poco probable que Australia acepte a estos detenidos, debemos examinar con detenimiento la petición formulada por la administración Bush", había declarado hace unos días Gillard, que sustituye al primer ministro, Kevin Rudd, en estos días de vacaciones. La evaluación fue negativa y este sábado el gobierno australiano señaló que "lamenta" no poder acceder al pedido estadounidense.

Las decisión y las declaraciones de Gillard llegaron después de las protestas de la oposición conservadora, que se negaba en forma tajante a que ex detenidos de Guantánamo sean transferidos a territorio australiano. El pasado fin de semana, en cambio, un portavoz del primer ministro había indicado, en el periódico The Weekend, que el gobierno de su país podría aceptar, a petición de Estados Unidos, que los ex prisioneros se instalaran en Australia, pero sólo tras una rigurosa evaluación de cada caso. La repercusión política del tema obligó a modificar esa postura inicial.

El presidente norteamericano electo Barack Obama ha prometido cerrar el centro de detención de Guantánamo, situado en una base estadounidense en territorio cubano, tras tomar posesión de su cargo en enero, lo que obliga a buscarle un destino a los 250 detenidos que permanecen allí sin inculpación ni juicio. Una parte de los prisioneros, calificados de "combatientes enemigos" y capturados desde 2001 por todo el mundo por las tropas norteamericanas y aliados de Washington en su "guerra contra el terrorismo", podrían ser enviados al extranjero.

Hasta el momento, el único país que se ha mostrado dispuesto a acoger es el Reino Unido, habitual socio de Washington en misiones bélicas. Así lo indicó el diario The Times en su edición del jueves, citando fuentes gubernamentales. El Ministerio de Relaciones Exteriores reconoció que Estados Unidos necesitará "ayuda e aliados y colaboradores" para cerrar Guantánamo, una medida apoyada por Londres.

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