Australia: por incendios, 181 muertos, 500 heridos y 50 desaparecidos

Australia: por incendios, 181 muertos, 500 heridos y 50 desaparecidos
Es consecuencia de las 360.000 hectáreas arrasadas por el fuego. Advierten que podría haber más fallecidos. Buscan dar con los responsables de los incendios, que podrían tener penas que van desde los 14 años de cárcel hasta la prisión perpetua
Los muertos por los incendios en Australia sumaban el martes 181, 50 personas seguían desaparecidas y otras 500 heridas, en las cerca de 360.000 hectáreas arrasadas por el fuego, donde un millar de hogares fueron destruidos y unos 25 focos continuaban fuera de control.

Los datos corresponden a un balance oficial difundido esta noche, aunque las autoridades advirtieron que los decesos podrían superar los dos centenares, en la medida que los desaparecidos aparezcan muertos.

La Cruz Roja reportó que unas 7.000 personas estaban refugiadas en centros de asistencia, mientras los bomberos y voluntarios intentaban controlar los 25 focos de fuego que permanecían fuera de control en zonas rurales tras devastar localidades enteras del estado de Victoria, en el sur del país.

Especialistas en identificación de cadáveres realizaban una tarea sin precedentes con cuerpos a menudo carbonizados, para lo que utilizaban todo tipo de medios, como pruebas de ADN, fotografías e historias clínicas.

La jefe de la policía de Victoria, Christine Nixon, designada por el Gobierno estatal como coordinadora de la ayuda a las comunidades para su reconstrucción, explicó que los equipos de rescate están buscando en las áreas calcinadas "coche por coche" y "casa por casa". "A medida que accedamos a áreas que no han sido inspeccionadas creemos que encontraremos bastantes más víctimas", señaló la funcionaria.

El jefe del gobierno del estado de Victoria, John Brumby, ordenó crear una comisión de investigación para dar con los responsables los incendios, quienes podrían recibir condenas de 14 años de cárcel hasta prisión perpetua si los cargos son de homicidio.

Los detectives acordonaron varios lugares incendiados, incluido el pueblo de Maryville, que quedó completamente destruido por las llamas, por considerarlos escenas de crimen, donde podrían encontrar pruebas incriminatorias.

En un discurso ante el Parlamento, en Canberra, el primer ministro australiano, Kevin Rudd, calificó a los causantes de los incendios como gente diabólica que ha cometido un acto "incomprensible".

Comentá la nota