Ausol entra en default por falta de aumento en los peajes

Perjudicada por las políticas oficiales de congelamiento tarifario y por la falta de respuestas ante una serie de reclamos para renegociar el contrato de concesión que vence en 2020 y poder así hacer frente a una ecuación financiera deficitaria, Autopistas del Sol (Ausol) finalmente decidió optar por el camino del default.
Ayer, en el marco de una asamblea de accionistas, el directorio de la concesionaria de la ruta Panamericana y la avenida General Paz comunicó la determinación a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Lo hizo basándose en las pérdidas acumuladas hasta ahora en sus balances, en la evolución del patrimonio neto que ya muestra valores negativos, aumentos de los costos (especialmente el salarial), y ante la imposibilidad de paliar este escenario negativo con una suba en el valor de los peajes a pesar de que hace más de un año el Gobierno había autorizado modificaciones que se fueron postergando y no se terminaron de concretar.

Según informó la propia empresa en el comunicado, comenzará un análisis para presentarle a sus acreedores una propuesta de renegociación de la deuda, incluyendo la que vence el próximo 23 de noviembre, "con el objetivo de alcanzar un nuevo perfil de la estructura de financiamiento".

Ausol es una empresa controlada por el grupo español Abertis (31,59%); la italiana Impregilo (19,82%); la argentina Sideco Americana (7%), Dycasa (filial del grupo español Dragados, 5,83%) y la española ACS Actividades de Construcciones y Servicios (5,71%).

Bajo el nombre de "Plan de acción frente a la situación económica financiera de la sociedad", los representantes de estas empresas votaron la implementación de un esquema mediante el cual buscarán la manera de cumplir con la cancelación de u$s 10 millones correspondientes a intereses de su deuda, que vencen una semana antes de fin de mes.

Para tal fin, decidieron también contratar los servicios financieros del banco Barclays y el asesoramiento jurídico de los estudios Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton, para el tramo internacional de la deuda, y de Alegría, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo, para el tramo local. De manera adicional a estas medidas, el directorio de Ausol también obtuvo el respaldo de la asamblea de accionistas realizada ayer para insistir ante el Gobierno en el reclamo de un aumento tarifario del orden del 15% que ya había sido concedido en 2006 y luego, por decisión política, fue frenado.

En la actualidad, y según los estados contables de Ausol a septiembre pasado, la empresa posee un patrimonio neto negativo de $ 10 millones y acumuló pérdidas por $ 185 millones que superan el capital social.

De no ser revertida esta situación a la fecha de cierre del ejercicio anual, el Directorio de Ausol estará obligado a someter a consideración de los accionistas la adopción de medidas contempladas en la Ley de Sociedades Comerciales (art. 94 y concordantes). Es decir, a tratar la quiebra de la concesionaria.

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